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miércoles, junio 16, 2010

Enhorabuena

trabajar
y nada más que
trabajar




Vía el amigo Sergio Fombona me llega la dirección del sitio de Ediciones Último Reino que armó Víctor Redondo. El diseño no es moy bueno pero la contundencia del registro histórico y literario es tan grande que al revisar dos o tres de las fotos de las presentaciones de los libros que se hacían en los '70 u '80 no dejan margen para la duda: un excelente trabajo de recopilación y una bocanada de aire fresco para quienes buscamos información sobre editoriales a imitar.

[ Ediciones Último Reino ]

con ustedes


*

lunes, mayo 31, 2010

Clase turista

La Friera es una fiera
preguntando




Una nota al pie se impone. Cuando se dice libro-objeto, se presume un costo sideral para el lector, algo que se torna inaccesible, más allá de la belleza estética y las buenas intenciones. Los libros de Clase Turista oscilan entre los 25 y 45 pesos, menos del promedio de lo que cuesta un libro editado por los monstruos editoriales, en más de un sentido. “El fetichismo viene más por la parte literaria que por el objeto en sí. Nos interesa que el libro circule, que esté en las librerías. La trampa es que es bonito. Pero la idea es que sea siempre lo más barato posible para que pueda llegar a más gente”, aclara Iglesias. “A la hora de ponerle el precio, el cálculo que hacemos es que recupere el costo y produzca otro libro –ejemplifica Moiseeff–. Nuestros libros no son de primera clase; lo nuestro es clase turista. Pero está a la vez el encanto que tiene para la clase turista viajar en avión: la alegría de estar volando con los otros.”

Castromán sintetiza las etapas del proceso de gestación de los libros. “Partimos de una idea, le damos forma, intercambiamos perspectivas, pesamos en el paratexto, que es la tapa; y vamos al Once a comprar pasto sintético o el repasador. Nos metemos en otros mundos como la industria textil o plástica, un híbrido de diferentes mundos que deviene en un libro.” Ahora se viene Mirad al cielo: ¡los renos caen ardiendo!, el lado B de la Navidad, con la tapa que simula una cajita con ositos vestidos como Papá Noel, una antología con textos de Juan Terranova, Maximiliano Matayoshi, Matías Moscardi y Sol Echevarría, entre otros. Y próximamente en las librerías del país desembarcará El management envilece al mundo, con un trajecito de gerente, con poemas de Leonor Silvestri, Laura Lobov e Irina Garbatzky. Como si esto fuera poco, el jueves lanzan una nueva colección “Mental movies” (ver aparte). “Clase Turista es una manera de hacer de la literatura algo lúdico; que la literatura no sea un lugar solemne para la elite –sugiere Castromán–. La literatura es un viaje, una experiencia que tiene oscilaciones, como el estar vivo. Y eso es lo que nos apasiona.”



miércoles, abril 21, 2010

Has sido etiquetado

...en una Bailanta



Editorial Mancha de Aceite presentó, el viernes pasado, Bailanta de Matías Gómez. Como pueden ver, la segunda editorial más chica de latinoamérica expuso los 20 ejemplares de la tirada completa y vendió todos. Hubo gente que se quedó con hambre pero ya va a poder saciarlo. Walter, el editor, cuenta un poco qué le pareció haber organizado su primera presentación. Lo hace de corazón y, guachín

viernes, diciembre 11, 2009

Un amigo va a editar un libro

y lo cuenta con lujo de detalles


Es como cuando un jugador de fútbol como Riquelme (ponele), que la mueve, mueve al equipo o se pone la cinta de capitán y no vuela una mosca, decide patear un ratito con los amigos de la cuadra. En la cancha de tierra del barrio. Y a ellos les tira unos caños humillantes o, de repente, mete un pase de sombrerito superando a dos rivales y el delantero, un pibe que trabaja en un taller mecánico de lunes a viernes, sólo tiene que quedarse parado porque el pase gol calcula hasta su propio movimiento.
Hernán escribe muy bien. Y en su libro que terminó a los 24 seguramente lo demuestre. Además lo trabajó con tiempo, como creo hay que trabajar los libros. Saldrá publicado dentro de muy poco y si el brindis de fin de año se pone generoso incluirá la publicación de un nuevo título de la Editorial Tamarisco. Ya lo leeré cuando se pueda comprar, eso sepalo, amigo lector. Lo que le recomiendo, desde este humilde espacio, es que vea cómo hace magia en apenas 11.438 caracteres con espacios.


son tres partes
uno - dos - tres


*

martes, septiembre 29, 2009

¿Mujeres? ¿Qué mujeres?

Divide y
¿reinarás?


Hace rato que me anda buscando un editor. Conocido, muy divertido y amable. Está por publicar una antología y tuvimos una discusión. Seria, intensa y fructífera. Como trae mala suerte hablar de proyectos que no se concretaron, no voy a nombrar a nadie porque tampoco viene al caso el conventillaje barato.
Pero sí voy a preguntar algo: ¿no deberíamos, compañeros editores, armar una antología con la mitad hombres y la mitad mujeres? ¿No es hora ya de hacer a un lado los prejuicios y empezar a publicar de manera pareja excelentes escritoras que no tienen espacio porque 'no se avanzó con eso del cupo femenino'? Si no lo hacemos nosotros que somos la vanguardia (?); ¿quién lo va a hacer? ¿El Gobierno; porque hay una Presidente? ¿Todo depende del Gobierno ahora? ¿Y nosotros qué?
Se dice que el ambiente cultural / literario es misógino y machista. ¿De qué manera se prueba lo contrario? Con mi amigo editor surgió la discusión cuando le pregunté cuántas mujeres tenía pensado publicar:

–No sé... de diez voy a poner dos.
–¿Pero quiénes dos?
–No sé, dos minas, qué se yo. ¿Noy hay muchas minas buenas, eh? No te creas.

Obviamente ahí empezamos a tirarnos de las mechas. ¿No hay muchas minas buenas?, pero qué onda... acaso todos los tipos sí lo son; ¿los ocho que vas a convocar son todos genios? Cuando se enoja es muy gracioso pero cuando se pone nervioso se le lengua la traba. Y otro de los grandes temas que surgió al momento de este inconveniente fue:

–Pero esc-c-c-ucham-m-e una c-c-co-s-s-a, ¿vos querés cojer o publicar buena literatura?– me preguntó.
–Pará, pará un cachito; ¿vos me hablás en serio? ¿Vos te creés que si publicás una mujer es porque te la querés cojer? ¿Qué tenés? ¿Mierda en la cabeza?

Casi nos vamos a las manos.
Pero no pasó a mayores porque nos queremos mucho. Además la discusión era seria y no boluda y las piñas la hubieran interrumpido. Por eso no transcribo exactamente lo que dijimos en ese momento pero tal vez valga la pena contar lo que se dijo después:

–Mirá, yo no puedo andar publicando cosas que no quiere leer nadie. Para colmo las minas que escriben y publican, hablan boludeces.
–¿Boludeces? ¿Cómo boludeces?
–No sé, que no le interesan a nadie, ¿entendés? Yo necesito vender los libros.
–¿Te referís a que no son conocidas?
–¡Claro!
–¿Pero eso qué tiene que ver con la calidad literaria?
–Bueno; yo tengo que vender.


No es la primera vez que discuto. Tampoco la primera que lo hago por este tema. No me convence mucho agarrar un libro y ver que tooooooodas son mujeres... como aquella antología. Pero bueh, si ese es el objetivo, tampoco vamos a meternos en terrazas ajenas. Lo que es cierto es que por cada antología que se publica, tendría que haber el mismo espacio para las mujeres que para los hombres.

¿Vos qué opinás?


*

La movida

Todos preguntan lo mismo
así que hete aquí las respuestas



¿Cuál es la primera editorial más chica de Latinoamérica?
La Gota, de la Ciudad de Santo Tomé. Hacen 12 ejemplares por título. Gonzalo Geller es uno de sus editores y acaba de inaugurar un blog.
¿La Segunda?
Mancha de Aceite, localizada en San Francisco Solano, provincia de Buenos Aires, a cargo de Walter Lezcano y compañía. Hacen 20 ejemplares por título. Recién tienen uno pero van a salir con los tapones de punta. Para colmo, salen hermosos.



Es así que oficialmente, a partir del día de hoy, la Editorial Funesiana viene a ocupar el tercer lugar en el podio.
Saludos a nuestros queridos amigos editores.


*

lunes, septiembre 28, 2009

Una pena

Shit happens



Creo que fue la semana pasada o la anterior... me llegó el mail pero no me acuerdo... se presentó el libro de los 25 años del Purgatorio. Se dice, por los anillos, que fue una noche emotiva. Pero son rumores, nomás. Lo cierto es que lo tuve en mis manos durante unos cinco minutos. O más, quince. Encontré muchos testimonios y fotos que rescatan rostros y eventos memorables. En mi caso particular, me emocionó ver lo sonriente que podía ser Fabio Rizzo, cuando quería. O las pulidas y pálidas piernas de Merchi, de nuestra época como compas de teatro, junto al inagotable Juan Pablo Sierra. Otra época. Otra etapa. ¿En qué andará Sierra?

Pero bueh. Ese sentimiento de alegría y curiosidad me duró poco. Porque, como cualquier libro, salió con erratas. Pero estas son tremendas.

* hay como una discusión (que siempre tengo con Barilaro, por ejemplo) sobre la justificación de los textos. ¿Por qué no "sin justificar"?, pregunta él. Yo digo que no, mejor justificar; queda mejor. Ahora; o justificás todo, o no justificás nada. La mitad del libro está justificada y la otra no.

* El que piensa que es una pelotudez lo que digo,
puede dejar de leer en éste instante porque lo que se viene
puede parecerle más *


* faltan páginas. De la 245 a la 252. Para colmo la 241,242, 243 y 244 están dos veces. ¿Qué artículos nos perdimos? (Porque al final del libro hay un índice y parece que está bien).

  • Espacio de Arte de Máximo Jacoby
  • El cine y el video viven en el Rojas de Raúl Manrupe
  • Los esperamos para celebrar de Cecilia Vázquez (actual directora)
  • Aniversario del Rojas de Daniel Molina

Siempre me gustó lo que escribe Moli. Qué hubiera dicho Jacoby podría ser interesante ya que es el actual curador de la Galería.

El libro pesa mucho porque mide como una oficio, tiene 320 páginas y el gramaje de las hojas es de alto (creo que cerca de los 150 grs). Grosso. Es un lindo objeto. Grande y encuadernado con hilo. Para guardar en la biblioteca y consultarlo cada tanto. Hay fotos del viejo Purgatorio, entrevistas a muchos empleados, y registro de artistas que hicieron sus primeras armas en las tablas. Creo que a nivel literario no hay mucho pero no leí nada, sólo lo hojeé.

No sé si estará a la venta o se regalará como el Teje. Lo cierto es que vi montonazo de cajas. Me está vedada la información por lo que no sé mucho más. Un lindo proyecto que bueh... salió; sí, aunque le faltan cinco pal peso.


*

jueves, septiembre 17, 2009

Festival Festivalero

Editorial Funesiana
nunca hizo una coedición
así que allí estará
averiguando de qué se trata





[ agrandá la foto para ver bien ]


*

sábado, septiembre 05, 2009

¡Sí, sí, existe!

Bah, existió...




En la Mesa que organizó la Editorial Tamarisco estuvimos presentes Esteban Castromán de Clase Turista, Walter Lezcano de Mancha de Aceite (la primer editorial independiente de San Francisco Solano), Daniel Durand de Colección Chapita y quién escribe de Funesiana. Dirigió la charla, cual Francisco Lamolina, el señor Félix Bruzzone, uno de los editores de Tamarisco.
Estuvo más que estimulante y aprendí muchísimo, no sólo de lo que dijeron los otros editores sino que además el público estuvo atento las dos horas y media que duró la charla. No quedó una sola batería de cámara de video viva. En el hall estaban todas fumando un pucho, sulfatando de la bronca porque no habían podido aguantar semejante evento.
Otro dato mayor fue que todos vendimos algo. Yo no tanto pero el resto lo suficiente como para decir uau, hagamos otra. Así que en eso quedamos, en juntarnos de vuelta. Porque pegamos onda. Bah, ya la teníamos pero ahora estamos un poco más conectados. Dijimos "que no se corte en Buenos Aires" y sólo nos queda cumplir.

foto:

La prestigiosa y misteriosa y legendaria revista 18 whiskys
existe y Durand me permitió sacarle unas fotinas

*

viernes, septiembre 04, 2009

Charla de hoy

Biblioteca Nacional
Agüero 2502
Sala Augusto Cortázar
18 horas puntual


Esta tarde voy a participar de una charla sobre editoriales independientes. En realidad, la invitación habla de editoriales que hacen libros de calidad. "Independiente" hace rato que no me interpela. Por un lado porque sigo dependiendo de muchas más cosas de las que creo y por otro porque es una nominación que corresponde a los ´90, época durante la cual me la pasé corriendo kilómetros y kilómetros para fortalecer las piernas.

Porque ese es mi caso y me imagino que cada uno tendrá el suyo.

Lo que a mí me interesa de hoy a la tarde es que habrá espacio para 100 personas. Y es muy probable que se llene, según anuncia el amigo Guillermo Moreno desde las oficinas centrales del INDEC. También me interesa mostrar los libros que hice a lo largo de estos años, todos los que hice salvo uno, claro. Ese que no puedo mencionar pero todos compraron porque estaba buenísimo. Otra cosa interesante es que finalmente voy a conocer a los editores de Clase Turista y saber qué piensan "al respecto".

¿Qué esperarán que pensemos "al respecto"?

Según los organizadores, habrá una serie de preguntas. Preguntas o no, Durand tendrá algo para decir porque él siempre tuvo algo para decir y allí estaremos, oyendo con suma atención sus comentarios. También estará, entre el público, mi nuevo gran amigo Walter Lezcano. Walter hizo algo increíble. Creyó en lo que estoy haciendo con tanto pero tanto ahínco que armó su propia editorial en San Francisco Solano (como propongo que lo hagan todos los que confían en sí mismos). La editorial se llama Mancha de Aceite y hasta tiene blog. Es la primer editorial independiente de San Francisco Solano aunque también aclararía que es una de las primeras artesanales, de esas que me gustan a mí. Es un emprendimiento que goza de la energía y potencia de los nuevos noviazgos, los enamoramientos fugaces y apasionados, donde uno deja todo al borde del llanto de la alegría y pavura por semejante arrojo. Están buscando textos como quien busca caricias, gestos y sonrisas para memorizar en la ausencia del amado. Hacen una convocatoria y esta tarde también habrá un primer libro ya editado que mostrará al mundo que están trabajando con esfuerzo y felicidad. Porque por sobre todas las cosas hacer libros nos hace felices.

No voy a aburrir con política a esta altura del partido.

Pero sí les cuento que podrán hacer preguntas, sacar fotos y ver colecciones de libros hechos con creatividad, dedicación y literatura. Sobre todo eso, literatura de la que te estimula, que te da ganas de seguir escribiendo, de seguir conociendo gente, de haberte animado a pasar un ratito por la Biblioteca a pesar del frío, de la tarde y de los mates que siempre salen ricos cada vez que los preparás vos.

Y más rico es verte charlando, pensar una idea y que se haga realidad.

De lo único que puedo enorgullecerme junto con esta gente que estará hoy en la mesa que organizaron los Tamariscos, es de llevar adelante un trabajo colectivo por el que muchos vienen hace rato y otros nuevos vendrán en el futuro. Y porque sin los constantes retos de lectores como vos estas cosas jamás podrían salir.

Nos vemos.
Ahí o en otros lados, ya sabés.

*

miércoles, mayo 13, 2009

Comment largo

Respuesta que empezó para Pablo Daniel Moreno
y terminó para los otros. . .




Pablo, querido.
Está muy bien lo que decís
y está mejor que creas que acá hay un espacio porque así es. Por otro lado, no creo que se haya "desvirtuado todo".

Lo que también está bueno es aclarar los tantos como bien vos hacés por lo que con mi cola de paja salgo a comentar:

-Tan cierto es lo que decís vos y lo que dicen los autores inéditos de los que te rodeás (chiste fácil: ¿qué tenés? ¿un 0800? ¿hablás con toooooooooooooodos los autores inéditos que hay dando vueltas? Nah, chiste); decía, tan cierto es esto que decís que justamente por esa misma razón decidí hacer la Editorial Funesiana. Y como se puede ver en millones de entrevistas (colgadas en internet) que se les hizo a los 4 de Tamarisco también se puede ver que por esta misma razón, este mismo motivo de enojo que aparece en los anónimos, es lo que mueve a crear Editorial Tamarisco. Un espacio nuevo, una voz, una idea. Había una idea pero no tenía un espacio porque nadie te lo daba: okey, ganemos el espacio. Rompamos el molde. Ocupemos nosotros.
En mi caso los libros los hago a mano y fotocopiados porque de otra forma no me alcanzaría la plata. Lo mismo que son 40 porque no me alcanza el tiempo.

Pero acá, estos supuestos "autores ofendidos" y, a veces todos nosotros también, creemos que los libreros y los imprenteros son inocentes. Y no es así. También están embadurnados de bosta. Hablás con un librero que te dice que tiene que mantener un negocio: ¡un negocio, Pablo! Y que nuestros libros no son buen negocio, que por eso no pueden ofrecernos porcentajes preferenciales, ni ubicación en los estantes (¡no te digo en la puerta: en los estantes y no en los depósitos!) Por donde lo mires es complejísimo y no se resuelve en un comment. Pero sí discutiendo.

Entonces, opino: como dice el dicho, el hilo se corta por lo más fino.
¿Justo a nosotros nos venís con reclamos? ¿Por qué no organizan una marcha contra Planeta? ¿Contra el Estado? ¿Contra Sudamericana? ¿Contra Fundaciones que entregan los subsidios a las mismas editoriales hace mil años?

Y yo creo que sé por qué no se hace eso. Sabés por qué no lo hacen, Pablo; porque hay que laburar para eso. Sabés por qué los autores no se informan leyendo de qué se trata cada proyecto editorial que hay dando vueltas en el ancho y generoso mundo de la literatura; porque hay que laburar para eso, hay que leer, hay que perder el tiempo.

Y algunos prefieren mandar un mail con un archivo punto doc, adjunto, y esperar que le llegue a la casa la invitación a la presentación de su propio libro, en la Feria del Libro en Frankfurt (antes era en México, ¿alguien se acuerda?).

Así no se puede, man. Es de pendejos caprichosos. ¡Armemos algo! ¡Pongámonos a laburar! Pero no me pongas el palo en la rueda porque no te gusta UNO de la editorial, viejolaputamadre.

Entiendo que no te guste lo que hago y que podría hacerlo mejor. Y entiendo que llevás años peleando como autor (como los llevé y llevo yo) para que publiquen esa obra, tu obra. Pero mi editorial y la de estos pibes no tiene ni cinco años. ¿Qué pasaba antes? ¿Por qué no vas a ver en otros lados? ¡Hacé un escrache si tenés huevos! ¡Pero no meés afuera del tarro! Y no te digo que hagas quilombo: ¿querés ganarte el lugar? Muy bien. Ah, ¿que no podés venir para acá porque estás lejos o yo no puedo ir para allá porque estoy lejos? ¿No te gusta la gente ni las presentaciones y las lecturas te parecen una redonda y neurótica estupidez?

Okey: reenviá el mail.

Ayudame a que aparezcan más editoriales. A que las pocas que se están rompiendo el orto les sea más fácil vender. A que por lo menos alguien, aunque no venga, no lea los libros porque salen caros para su bolsillo, o porque por ahí no se animan a acercarse, ¡conozca los nombres! Y si vos solo tenés el mail de esa persona, vos solo tenés acceso a esa persona, ¿por qué esperás que yo me sienta culpable porque no lo edito o no me lee o no te conoce? ¡Si no nos conoce porque por todos los medios te emperrás en borrarnos de tu memoria! (Y de esos turros que se olvidan hay en todos lados, ya lo sé. Doy fe, Pablo, doy fe).

A mí por izquierda no me vas a poder correr: ¡soy de los tuyos, tarambana! Querés hablar, hablemos, pero decime la posta, no me hagas perder el tiempo escuchando quizases, poráis, talveces porque otros autores (que acabo de conocer y empezar a admirar) están esperando que pongamos los huevos arriba de la mesa por ellos. Que perdamos el tiempo en leerlos, estudiarlos, corregirlos y editarlos. Esperan todo eso (que prometimos con gusto) y no que estemos pelotudeando. En el caso del anónimo más arriba que dice que mandó un mail: no embarres la cancha, boludx. Si querés que te edite, poné tu nombre, mandá un mail o linkeá tu blog pero no mientas. Estamos laburando acá, andá pelotudear con tu primx. Poné tu opinión distinta. Pero también poné tu nombre y apellido.

Estoy de acuerdo con Félix en que no podés editar en un lugar si solo si te gusta el chupi y la noche en antros a los que, en mi caso, convoco. Pero de alguna manera te tengo que ver. Si vos no venís, cómo mierda esperás que yo vaya si no te conozco (y con mi cara de ladrón tucumano te cruzás la calle cada vez que me ves aparecer en la ochava). De alguna manera te tengo que conocer. Y si me mandás un mail (¡general, ambiguo y con copia oculta!) encabezado "Al Departamento de Publicaciones" estás meando fuera del tarro también...

Digo, con todo respeto, eh. Pero ese autor está tirando a errar. Y le erra (¡obvio!).

Lo que me mata es que después se queje.

Señora, ¿usted vio lo que acaba de pasar? ¿Pero... ¡usted vio!? ¡Le escribe a mil editoriales y la única que le responde "che, mepaque estoy hasta las pelotas, escribime de vuelta en unos meses" es la única que recibe la bronca!

¡¡¿¿Estamos todos locos??!!

Pero bien, estamos todos locos. Eso ya lo sabíamos. Tratemos de lidiar con ello.
¿Cómo? Laburando.

Y creo que si estás taaaaaaaan caliente, podrías dejarte de pelotudear en los blogs como anónimo y empezar a hacer algo para cambiar lo que no te gusta, ¿no?

¡Claro que publico a mis amigos! Pero mirá bien, abrí los ojitos. ¿Ves ahí arribita? En el titulito del blogsito. Ahí, abajito hay una fotito. Abajo de la fotito. Hay una lista de blogsitos, ¿ves? Bueno, abajito de los blogsitos, ahí nomasito, hay otro datito, fijate... ¡oia! ¿Es lo que parece que es? ¡¡¡Sí...!!!

¡¡¡¡Es un mail!!!!

Escribime, salamín. Seguro que está bueno lo que hacés. Contamelo. Convenceme. Juntemonos y veamonos las caras si se puede. Dale que le ponemos el hombro. Acá hay espalda para rato. Dale, si está bueno lo que hacés... dale. Dejá de quejarte y empecemos a laburar.

¿Eh?

*

[ el debate sigue aca
lleguemos a los 50 comments
]

domingo, noviembre 30, 2008

Keep rolling...

Lista con instrucciones para armar un stand de libros
revistas, fanzines, discos, remeras y/o medialunas

-Marca: es importante resaltar el nombre de lo que te mueve dentro de este grupo de gente loca. Si tenés una editorial, será el nombre de la editorial. Bien clarito y en letra que se entienda (podés hacer un plotter, obvio) el nombre de la editorial (es) que están representadas en el stand. Podés conseguir unas fotos de los autores (para nada convencionales) que podés colgar en las paredes del stand o colocar entre los libros para que identifiquen como el más exhibicionista. Los globos de colores también ayudan a memorizar la marca. En realidad, los colores, básicamente lo hacen. A veces es necesario asesorarse al respecto de "colores".

-Souvenirs: imprescindible para seguir la charla en otro momento y lugar más tranquilo. El souvenir tiene la función de pegarle como moco al dedo la marca y el último título que se presenta al cliente. Lo que más funciona en los stands de libros son los señaladores. Es lo que más sale. Pero se pueden mandar hacer globos con el nombre, lapiceras, etiquetas, bolsas con alpiste y dentro de la bolsa un sobrecito chiquito con el nombre de una página web a la que se puede ingresar para conseguir un código que va a servir en el cajero de la Red Banelco / Link solo cuando este no funcione y que al tipear el código aparecerá una imagen que será exactamente igual al logo de la editorial para luego expulsar un ticket / comprobante con datos de contacto del editor y el mail personal que sí responde y el speach necesario para convencerlo de publicar un libro.
Mientras más rebuscado el souvenir, más interesados estarán en tu stand o marca.

-Orden y Progreso: Aunque no parezca, los libros deben estar ordenados. Por colección, autor, tamaño, grosor, año de publicación, valor, color. Hay miles de criterios. Los más advenedizos aburren a simple vista pero los creativos de los stand han armado competencias internacionales sobre cómo acomodar los libros en el mantel. (Podés pensar que soy un pelotudo pero te juro, esto del premio internacional, es cierto). Algunos apilan 300 ejemplares de un título de manera tal que forme una torre con ventanas y dentro, una vela que ilumina un plotter con el título del libro. Y eso no es nada. Una vez, en la gran Feria del libro de Mongopichu, vi casi 1000 (mil) - sí, mil- ejemplares de un libro de Paulo Coelho apilados uno arriba del otro formando una arcada a la entrada de la editorial que lo editaba. La puerta que formaba estaba flanqueada por gigantografías con su cara de reventado cool a la que nos tiene acostumbrada su área de márketing.
Siendo menos pretensioso, podés conseguir algunos fierritos doblados de manera que ayude a mantener los libros casi parados para que el cliente que pasa al vuelo pueda, por lo menos, enterarse de lo que publicás o las tapas que hacés.
Puede parecer una estupidez (bah, a mí me parece) pero los clientes que pasan por un stand de libros son excesivamente tímidos. No es típico responder preguntas sobre autores, sobre el naciemiento del proyecto ni nada por el estilo. El cliente pasa, mira y se va. A lo sumo se acerca. A lo sumo se acerca y levanta un libro. A lo sumo lo levanta y dice "ah, éste lo conozco" (si es que viene acompañado - si viene solx, fuiste). A lo sumo dice "¿cuánto cuesta?". A lo sumo, si pregunta el precio te aclara "uy, no me alcanza" para conseguir un descuento.
Pero nada más.
Entonces, el orden ayuda al progreso. Si no te compran ahora, te comprarán mañana en otra feria a la cual irán con la plata que cuesta el libro (el que lo va a comprar ya sabe cuánto sale). Hay poquísimos clientes que se ven deslumbrados por el libro y lo compran sin conocer nada de lo que hiciste previamente así que tampoco entrés en pánico pensando que vas a tener que domar fieras con los bolsillos repletos de euros; don guorry, es más fácil esa parte porque viene todo aceitado.

-Caja chica: el mundo capitalista golpea una vez más las puertas sensibles del editor independiente. Viene la tía del autor, la ex - novia, el mejor amigo, los jefes o el mismo autor con un billete de 100 por un libro que sale 17 points y tenés que ponerte colorado porque no te alcanza la plata para darle vuelto. Por ignorancia de este punto, a lo largo de mi vida de stanciero, he perdido de vender muchísimos libros. Monedas, billetes de baja denominación y hasta caramelos (como hacen los coreanos de los súper) son herramientas necesarias para conformar una completa caja chica. Nada peor que no conseguir un lector porque te falta cambio. Y muchísimo más peor decirle que le cobrás 20 en lugar de 23 porque no te alcanza el vuelto. Denota falta de interés e ignorancia y maltrato a la función pública.

-Catálogo: otro imprescindible detalle. Más de uno viene para un touch and go. Y más de uno quisiera conocer todo lo que hiciste, hacés o vas a hacer. Entonces, es importante exhibir un catálogo de libros publicados o a punto de publicar. No tengas miedo de poner tus proyectos que "casi probablemente jamás concretes". Al momento de una venta, el excesivo entusiasmo pasa desapercibido. Ponele una onda y anotá libros que jamás podrías editar por el solo hecho de tener la capacidad de armar un catálogo.
Más de uno los cobra. Baratito. Pero se cobran al fin. Entonces, si vas a pedir un billete a cambio, lo mínimo que podés hacer es diseñarlo como D´s manda. Es una papa, acordate, los nombres, el autor, el precio, algún jotapegé. Si te sale choto o no tenés idea, le pedís a un diseñador. Estos laburos salen de onda con cualquier amigo con maña y buen gusto; metrosexuales, diseñadoras de ropa amateurs, etc.
Tampoco seas muy convencional: agregale a cada sinopsis algún detalle pintoresco. "Este autor se ha separado 6 veces en lo que va del nacimiento de esta editorial porque se la pasa escribiendo y le chupan tres huevos las relaciones amorosas"; " este autor se pagó la edición porque dijo que no podía creer que nuestros libros fueran tan feos"; "esta autora es mi mejor amiga y por eso la publico y elogio"; y los etcétera que se te ocurran.

-Eventos especiales: cuando la feria viene tranquila y no pasa de lecturas o presentaciones de libros lo mejor es imponer presencia a fuerza de eventos. La Funesiana armó un sorteo de libros. "Regalamos un libro mañana a las 17 hs, ¿querés participar?, vení, anotá una frase y volvé mañana". Eso ayuda para que, además de participar y estar ahí, puedan conocer tu cara y tus libros (claro, tus libros, fanzines, discos, remeras y/o medialunas que de ahora en más serán llamados LIBROS).
También son típicas las charlas con autores o firma de ejemplares pero de tan típicas y previsibles dejan una mala imagen de la editorial. Así que lo que mejor puede andar es ofrecer un tiro al blanco con alguno de tus autores; "mañana a las 17 hs vamos a traer unos dardos y unas cajas de cartón diseñadas por Nahuel Vecino y Javier Barilaro en las cuales vos podrás demostrar tu habilidad para el tiro al blanco junto a Bla (nombre de autor)".
Eso. Que le pongas una onda.

-Descuentos: esta es otra parte importante de un buen stanciero. Saber cuándo aplicar descuentos y cuándo no. De entrada, por ser un evento independiente y autogestivo, algunas ferias te sugieren que bajes los precios para vender más. No siempre es así. Con un buen vendedor, los descuentos no hacen falta. Los libros cuestan muchísimo trabajo. Y hacerlos trae alegrías y sin sabores. Con cierta actitud positiva se pueden destacar los pequeños acontecimientos de cada libro y eso solo ya lo vuelve interesante. Mi postura es la de apoyar al descuento cuando se trata de un cliente ávido que se lleva más de dos libros. Bajar a 10 un libro que cuesta 12 points es un despropósito. Creo que en ese caso vale más que te plantes en 12, te pierdas un cliente pero te asegures una fuerte personalidad. No solo estás respetando al autor del libro; también estás respetando tu trabajo, el trabajo de vender libros y el de tu mano de obra. Los descuentos los hace EKI, no vos.


martes, noviembre 11, 2008

Nacido y criado


Hace unos meses, en la ciudad de Rafaela, estuve dando unos cursos de encuadernación. El lugar; Centro Cultural Estación Esperanza. La idea; crear una editorial como la que estoy llevando adelante acá en Buenos Aires. Como hay muchos escritores en la ciudad y el amigo Francisco estaba contento con los libros que habíamos hecho, hablamos con la gente del Centro Cultural para que se formara un pequeño grupo geo de la encuadernación.
Y entre todos logramos una editorial.

Hace menos meses, terminaron de armar su editorial y sus libros y los fueron a presentar a Rosario donde vendieron todo lo que armaron. Entonces ahora, muchachos, con una enorme alegría, les presento:

Editorial Nunca Tengo Razón

y su primer título

Lxs Célebres Desconocidxs




*




*

lunes, septiembre 22, 2008

Sigue la encuesta a editores


Santiago Llach
responde
[...]
Atravesamos un período similar, en lo que llamamos cultura, al del pasaje del manuscrito al libro impreso. El libro ya fue. Lo que llamamos libro, quiero decir, ya fue. Ya tiene otra forma que no es la que tuvo, ya es producido de otra forma, ya circula de otra forma. Evidentemente hay prácticas ancestrales (contar una historia, escucharla o leerla) que permanecen. Pero este momento es un momento de revolución cultural, y por lo tanto es un momento fascinante para un editor. Hay muchas herramientas nuevas, hay mucha incertidumbre, y eso inevitablemente genera experiencias interesantes.
[...]



*

miércoles, agosto 27, 2008

Chusmerío

qué hay
de cierto
en la frase

¡Interzona al borde del knock out!


*

lunes, agosto 11, 2008

Sigue la encuesta a editores


¿Cuál es el libro que más te gustó editar? ¿Qué libro te hubiese gustado editar? ¿Qué libro hace falta editar? En cada uno de los casos, ¿por qué?

El libro que más me gustó editar fue, sin duda alguna, Penúltimo poema del fútbol, de Bernardo Canal Feijóo. Creo que hicimos justicia con el primer libro de la historia de la poesía argentina que se animó a tematizar el deporte: Canal lo hizo en 1924, en la provincia de Santiago del Estero. Hoy, ese gesto vanguardista parece increíble. Pero también es increíble que ese lenguaje poético no haya perdido actualidad, 84 años después de su primera edición en libro.
Hay muchos poetas olvidados de nuestro pasado literario nacional, que bien podrían iluminar y ayudarnos a encaminar la producción del presente: Jorge Enrique Ramponi, el poeta mendocino que influenció a Neruda, Juan Manuel Inchauspe, ese gran poeta de Santa Fe, tan importante como el cordobés Romilio Ribero. Pero también hay extraordinarios poetas vivos, que merecen ser sacados de su marginalidad. Algo hicimos en esa dirección al publicar al pampeano Juan Carlos Bustriazo Ortiz, pero hay muchos otros nombres: Jacobo Regen (Salta), María Elvira Juárez (Tucumán), y tantos y tantas que constituirían una lista interminable. La producción poética de todos ellos merece circular a nivel nacional, y llegar también a las nuevas generaciones. Tanto como las nuevas generaciones de poetas de provincias merecemos ser reconocidos como poetas argentinos, no sólo locales. Y en eso estamos.
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Carlos J. Aldazábal
es editor de El Suri Porfiado


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miércoles, junio 11, 2008

Para Recursos Editoriales

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Otra dificultad son los mismos autores o el escaso público interesado en los libros. Es muy común que una editorial imprima 500 ejemplares de un título y una mitad se los entregue al autor (como muchísimo) y otra los guarde en un depósito o los distribuya en varias librerías sin los suficientes recursos logísticos para estar al tanto de cada uno de esos ejemplares (si se vendieron o no, etc) por lo tanto hay autores que están acostumbrados (resignados) a regalar ejemplares u olvidarse de los libros pasados los 6 meses de publicado