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lunes, septiembre 28, 2009

Una pena

Shit happens



Creo que fue la semana pasada o la anterior... me llegó el mail pero no me acuerdo... se presentó el libro de los 25 años del Purgatorio. Se dice, por los anillos, que fue una noche emotiva. Pero son rumores, nomás. Lo cierto es que lo tuve en mis manos durante unos cinco minutos. O más, quince. Encontré muchos testimonios y fotos que rescatan rostros y eventos memorables. En mi caso particular, me emocionó ver lo sonriente que podía ser Fabio Rizzo, cuando quería. O las pulidas y pálidas piernas de Merchi, de nuestra época como compas de teatro, junto al inagotable Juan Pablo Sierra. Otra época. Otra etapa. ¿En qué andará Sierra?

Pero bueh. Ese sentimiento de alegría y curiosidad me duró poco. Porque, como cualquier libro, salió con erratas. Pero estas son tremendas.

* hay como una discusión (que siempre tengo con Barilaro, por ejemplo) sobre la justificación de los textos. ¿Por qué no "sin justificar"?, pregunta él. Yo digo que no, mejor justificar; queda mejor. Ahora; o justificás todo, o no justificás nada. La mitad del libro está justificada y la otra no.

* El que piensa que es una pelotudez lo que digo,
puede dejar de leer en éste instante porque lo que se viene
puede parecerle más *


* faltan páginas. De la 245 a la 252. Para colmo la 241,242, 243 y 244 están dos veces. ¿Qué artículos nos perdimos? (Porque al final del libro hay un índice y parece que está bien).

  • Espacio de Arte de Máximo Jacoby
  • El cine y el video viven en el Rojas de Raúl Manrupe
  • Los esperamos para celebrar de Cecilia Vázquez (actual directora)
  • Aniversario del Rojas de Daniel Molina

Siempre me gustó lo que escribe Moli. Qué hubiera dicho Jacoby podría ser interesante ya que es el actual curador de la Galería.

El libro pesa mucho porque mide como una oficio, tiene 320 páginas y el gramaje de las hojas es de alto (creo que cerca de los 150 grs). Grosso. Es un lindo objeto. Grande y encuadernado con hilo. Para guardar en la biblioteca y consultarlo cada tanto. Hay fotos del viejo Purgatorio, entrevistas a muchos empleados, y registro de artistas que hicieron sus primeras armas en las tablas. Creo que a nivel literario no hay mucho pero no leí nada, sólo lo hojeé.

No sé si estará a la venta o se regalará como el Teje. Lo cierto es que vi montonazo de cajas. Me está vedada la información por lo que no sé mucho más. Un lindo proyecto que bueh... salió; sí, aunque le faltan cinco pal peso.


*

martes, junio 30, 2009

¡Salió!

Tenés que ir al Purgatorio
para buscar una de los 500
escasos ejemplares que hicieron






exhuberante
alegre
vital
estimulante
única
inasible
certera
agotable
agotadora
increíble
creíble






El Teje - n° 4
junio 2009


*

lunes, septiembre 29, 2008

Capitán Burton

...de pacotilla

Mirá. ¿Qué está haciendo? Parece que lee. Ah, entonces no le digo nada. No, no, preguntale algo. Nah, para qué, está ocupado. Está sentado leyendo en la compu. No, parece concentrado. Bueno, pero le podés decir algo, ¿no? O acaso no se le puede hablar. Sí, pero no se me ocurre qué. Cualquier boludez. ¿Estás segura? Sí, loca de mierda, sacate los auriculares y le preguntás.

-Hola, ¿sos nuevo acá?

¡Boluda, no te sacaste los auriculares! Uy, sí, pará.

-¿Perdón?
-Que si sos nuevo. ¿Hace mucho que trabajás acá?
-No soy nuevo.
-Ah.

¡Decile algo más! ¿Y qué mierda le digo? ¡No sé, pensá!

-¿Cuánto hace que trabajás acá?
-¿Perdón?
-¿Que cuánto hace que trabajás acá?
-Mucho. ¿Por qué me hacés estas preguntas?

Uy, no, boluda... la cagaste... Parece enojado, ¿no? Sí... vos también... ¿cómo mierda se te ocurre preguntarle eso? ¡Y es que yo trabajo acá hace un montón... y no lo había visto! Vos no trabajás acá hace un montón, loca de mierda.

-Es que hace mucho que trabajo acá y no te había visto.
-Ah. No. No soy nuevo.
-Ah, bueno.

Ya está, vamos. Qué cagada, ¿no? Y... habrá que practicar más. Debe ser. ¿En serio trabajás hace mucho acá? No, mentira, pero no sabía qué decir. Y me mentís a mí, boluda, que soy vos misma. Mirá, no empecés, eh... Ah, claro, ponete los auriculares, total, "no me vas a escuchar", loca de mierda...


- - - -
cómo me rompen
los esquizofrénicos
- - - -

*

miércoles, diciembre 12, 2007

Un papelón por donde se lo mire

O algún día se te iba a dar

Esta es la crónica que siempre quise escribir. No por lo que dice sino por lo que pueden llegar a decir. Porque voy a todas las lecturas que hay dando vueltas y pocas veces surge algo interesante como lo que surgió anoche. Porque es un gran escándalo pero no es para nada importante. Es como esas famosas pantallas para que en los bancos los millonarios acomoden su dinero mientras un affaire se despierta en los medios: este vendría a ser el affaire... ponele.

nenes de pecho abstenerse de leer

Lo que pasó

Presentación del libro Confesionario II.
Había libros disponibles solo para los autores; no estaba disponible para el público.
Saldría 30 points, pude averiguar: la edición una peinada a contrapelo, digamos.
Primer dato: no había vino, en cambio, Szperling había llevado una bebida para compartir entre los autores, un traguito cada uno porque era muy fuerte. Por supuesto que no la probé, me dijeron. No pude averiguar el nombre de la bebida.
La noche era una noche como todas las otras noches, o sea, algo aburrido con artistas interesantes. Lo diferente era que no había músico invitado.


Leyó Lezano, leyó Paula y, por último leyó Iuso.
Guillermo Iuso se había llevado su botella de vodka.
Guillermo Iuso se tomó más de la mitad de la botella mientras Lezano y Paula leyeron; algo que les habrá tomado (cuak) unos 35 minutos entre las dos. Para cuando le tocó confesarse, el tipo tenía un pedo para 500 gurkas a punto de tirarse en paracaídas sobre una de las cuevas de Bin Laden.


Con una foto de él a los veintipico abrazado a una sueca que no se había podido coger y un cartelito que decía "yo fui un pelotudo" habló, como pudo, como le enseñaron sus amigos performers, sobre su novia que lo abandonó luego de 5 años de novios. Y lo mal que lo pasó porque El Otro tenía 15 años más que él. Y todo lo que eso implica, no?

Segundo dato: a diferencia de las chicas, Guillermo tenía que improvisar su discurso (ellas leyeron – Paula leyó lo que leyó la otra vez sobre la muerte de su hermana; sí, Erlan, con un par de correcciones, mínimas, eso está más duro que Chiche saliendo del placard: muy bueno), lo que le daba al señor de treintaylargos un tono de verosimilitud, por lo menos, absurdo. Apenas se le entendía aunque a mi me interesaba entender cómo pasó de tomar el vodka puro (en vasito de plástico) a rebajarlo con agua mientras escuchaba a las otras participantes; habrá pensado no llego ni en pedo (otro cuak).

Después que contó lo mal que lo pasó. Contó que se levantaba minas (pidió disculpas porque se las levantaba muy fácil, perdón) pero que no podía cogerlas (cogerlas va con g a pedido de Quintín) así que empezó a alquilar putas caras. Muy caras. Y les decía que se pusieran así, así, así, así que mientras él las miraba, se hacía la paja y les acababa en los pies, en la espalda y demás partes del cuerpo (aclaró que en la espalda calentita, era lo mejor).
Hasta que se aburrió. Y vino lo peor.
Ahora viene algo jodido, insistía.

Y lo largó: tenía una sobrinita de 9 años quien cada vez que lo veía estaba ansiosa por enseñarle cómo besaban los actores en las películas. Entonces, contaba Guillermo patinando las erres y mareado como King Kong en la torre, dice que se tiraban en un puf de arena y que, a sus 25 años, se besaba con su sobrinita de 9 porque quería aprender cómo besaban los actores de la televisión. La abrazaba y nos tirábamos en ese puf. Un día de esos, inventó un jueguito: la clave, tener el pantalón finito. Con el pantalón finito y la pija bien dura, el jueguito con su sobrinita de 9 años era…
Plim
Plim
Plim
Plim

La lectura “se suspendió ahí”.
Szperling, con menos tacto que elefante dentro de un taxi, preguntó al público (luego de callar a Iuso) si la historia que el tipo estaba contando le molestaba a alguien. Obviamente, un amoroso del público dijo a mí me parece que es un reverendo hijo de puta. Otro amoroso preguntó si era verdad. Otro gritó que debería callarse porque era un boludo de mierda. Otro gritó que si era verdad lo cagaba a trompadas. Diego Frenkel gritó, mientras salía de la sala, que si se acercaba a sus hijos lo cortaba en pedazos (Diego, ni te conoce, ponele que sea un pedófilo asesino, ¿vos quién sos? Bueno, bueno, ya se, se sintió afectado. Creo que si Terranova estaba ahí se subía y lo bajaba a los gomazos). Dos amorosos salieron gritando qué pelotudo de mierda, quién se cree que es. Y finalmente las preguntas del público se suspendieron (porque Szperling había dicho ¿alguien tiene alguna pregunta para hacerle a los confesores?).



Szperling, dejando claro que tiene menos tacto que Tyson jugando al Mensú, pidió que no se confundan, que se tranquilicen, que el ciclo invitaba a los artistas a jugar con la ficción, con la realidad, que el “Confesionario” más que a una confesión, invitaba a un artista para que aproveche el ciclo como un disparador y que (tartamudeo de por medio) los que estuvieran en desacuerdo con Guillermo Iuso podrían hablar con él afuera.
Touché. Abrió el paraguas después de prenderlo fuego y se lavó las manos del borracho.
Igual, lo más pelotudo creo que lo pone en su blog: Confesionario soy yo. Ojo, va de onda, ya saben como soy yo que uso pelotudo y boludo como si fueran muletillas.


A todo esto, Iuso seguía tomando, fiel a su personaje. A su personaje de boludo importante, ¿no es cierto? Porque quiso dárselas de artista y no le salió. En cambio, gritaba a quien quisiera escucharlo pero qué son? boludos? si hubiera dicho que maté a una persona me hubieran creído porque maté a una persona? soy artista boluda, no entendés? pero qué es ésto?

Szperling, esta vez sin mostrar las piernas porque tenía un mantel que se las tapaba, dijo que daba por terminado el ciclo y que los encontraba la próxima. Que prendieran las luces, por favor, que esto se había terminado. Prendé, prendé, ¿David, se pueden prender las luces?, cortále el micrófono, por favor, cortále.
A Szperling siempre se le va de las manos
el invitado y por suerte o desgracia
nunca le había tocado un psicópata pedófilo
Ah, también le agradeció al director del Purgatorio quien, desde primera fila, trataba de pensar cómo mierda podría usar esta noche para su beneficio. Obviamente, así veremos si tiene o no muñeca. Yo creo que la tiene… veremos veremos, después lo sabremos.

Cuando Iuso pasó por la puerta, un grandote de (digamos) zona norte, que medía uno ochenta y tenía cada brazo tan grueso como pierna de rugbier, lo agarró de la espalda, lo levantó en el aire, le sacudió un par de piñas y casi le pega la nuca contra unos escalones que Guillermo pensó, el muy inocente, que atravesaría impune.

Ahora, como dice Tommy Barban... y le recordé a Molinette mientras el grandote se hacía el ofendido y trompeaba al borracho:
Grandote, ¿no te enseñó el cornudo de tu viejo que a un borracho no se le pega?
Por supuesto que alguien lo rescató de las fauces de la vigilancia macrista y metieron "al artista" en un taxi para que desaparezca.


Algunas ideas al respecto de semejante
¿performance?

El Purgatorio organiza esta lectura hace mucho tiempo. Y por cierto, no es muy buena. Lo de ella, salvo las polleras que le quedan como anillo al dedo, es indefendible por donde se lo mire. Por otro lado, no se trata de conducir un programa al mejor estilo Guido Kaszka. No, es cierto. Lo mejor es escuchar una guitarrita acústica y una nueva versión de un tema que ameniza un texto íntimo, confesional, un gesto o ejercicio literario interesante de un/una artista interesante.
En particular, esta lectura, convoca a sentarse en una cómoda silla dónde no pasará absolutamente nada divertido ni estimulante. Todas las noches, salvo honrosas excepciones, el tono fue intimista al punto de la fobia; no hablo muy alto, no digo nada muy jodido, no estimulo demasiado el pensamiento ni discuto sobre lo que estoy haciendo acá.

No me preocupa quedar parcial, sé cuáles fueron las excepciones porque he visto muchas y me han contado de otras.

Lo cierto es que estos martes están llenos de viejos chotos mediocres que no esperan ser sobresaltados con nada muy bravo porque sería inseguro. Y ahora, como Macri es gobernador de la ciudad, se sienten más seguros. Por eso se los ve más seguido en eventos de todo tipo. A los viejos chotos y a los pendejos intolerantes. La intolerancia se puso de moda y al primer cambio de planes te bajan de un tiro ¡por negro!

¿Vos querías saber qué iba a pasar con Macri en el Gobierno?

Es más, me gustaría decir que al Grandote lo cubría el manto de impunidad PRO. Porque sonó a eso. Lo de Iuso no fue impune; no pudo terminar su "perfo" y también le gritaron de todo. Lo del Grandote sí lo fue. Nadie le dijo nada salvo "no, pará" o "soltálo y andá" que, convengamos, no es mucho.

Organizar una lectura no es joda. Lo que tiene de bueno (o lo tuvo un tiempo) Confesionario es que a los artistas que iban les pagaban. Ojo, no les pagaban por escritores. Les pagaban porque el músico no se mueve de su casa si no le pagan un billete, algo, porque es costumbre pagarle a un músico y no a un escritor o fotógrafo o whatever. O sea, los que leían cobraban un billete de puro ojete (perdón la rima).
Lo novedoso y la buena noticia de Confesionario era que "arreglaba" ese entuerto y proponía otra cosa. Un paso adelante en materia de reconocimiento a quien escribía un texto que sería publicado en un libro que tiene mal escritos los apellidos de los autores o está chueco el interior (ojo, todo culpa de la imprenta, el Purgatorio no tiene nada que ver), o no está en un precio accesible (¿30 points un libro auspiciado por un CC dependiente del Estado?)

La organización de Confesionario es un queso: sin luces, sin proyectores, sin sonido como la gente, sin ideas en la entrevista con el autor. Un desaprovechamiento total de un lindo espacio como la Sala Abuelas de Plaza de Mayo que quieras o no, está bueno. Ni siquiera son puntuales... algo que se supone se le puede exigir al Purgatorio.
¿Por qué soy tan exigente?
Por resentido, obvio: porque a la gente que organiza esas lecturas les pagan por hacerlo y porque podrían convocar a técnicos que de verdad quieran trabajar para un buen espectáculo. Y porque me da bronca ir al Pachamama y ver que los técnicos de ese lugar no reciben un centavo por un espectáculo muy bien ambientado. O la gente del Ciclo Carne Argentina, que en sus memorables noches de Mantis, tampoco cobran un peso por las puestas hermosas que hacen.
Pero no seamos maricones.
A llorar a la Iglesia.

Lo que queda de la noche es muy interesante. Un periodista cultural conocido estuvo tomando notas y estoy esperando ansioso lo que dirá al respecto. Tampoco me entusiasmo, no es joda escribir un post así de largo y que la gente se cope a leer y eso se entiende para los medios.
A mí me entusiasma haber estado ahí, pensando qué escribir, pensando qué decir y pensando cómo podrían mejorarse algunas otras cosas... todo muy correctamente, por supuesto.

*******
otra data

Crónica interesante: No me peguen soy artista.
Lolamaar puso algo: Lo anecdótico que dispara.
Marina habla más de Iuso: Oh, sí, había que estar ahí, nena.
M. también estuvo ahí: Cosos pegajosos

miércoles, diciembre 05, 2007

El Teje

La revista se regala. La diseña y fue pensada en el Purgatorio. Es desmesurada como travesti en fiesta de casamiento, enorme, grandotota, a color, casi perfecta si no fuera porque no la puedo guardar en el morral cuando viajo en subte. Tampoco sirve mucho para leer en colectivos llenos; es muy muy grande la revista.
En la librería ponemos folletos de mierda que traen algunos pibes que están trabajando en obras o la revista semanal que edita el Gobierno de Telerman que trae la lista de eventos que se hacen. Es de una calidad penosa pero por lo menos sacan una buena guía para el fin de seman.
Entonces pensé: ¿y si me dan unas revistas lindas El Teje para regalarle a la gente que pasa por la librería? Y lo pensé porque está bueno dar algo con un poco de calidad. Leí la entrevista a Flor de la V y el texto de Lemebel y la verdad que me sorprendió gratamente; antes que esos folletos de mierda...

Pero

Vino una señora a dejarme las revistas. Me trajo 5. Me habían dicho que imprimieron pocos ejemplares y no querían dejarme en la librería porque se irían enseguida y había que "repartir" entre "algunas personas". Entonces la señora que me trajo las revistas me dijo
-Mirá, te dejo 6. Una es para consultas. Que la gente la revise y la lea si quiere. Pero estas que están acá se las das a travestis o gay o lesbianas. No es para todos. Porque se nos acaban. Mejor a travestis, si, a los otros no.
-¿Cómo? No está bien, dejá. Dame una que la dejo "para consulta". Las otras llevátelas. No voy a andar discriminando entre travestis y no travestis.
-No, no, guardálas ahí que no deben venir muchos travestis. Tenélas.
-No, te dije. Te las llevas. No me puedo dar cuenta si una persona es gay o no es gay por la cara que tiene.

Agarró las revistas y con cara de culo; se fue.

miércoles, noviembre 21, 2007

Des-Gastan-te

Ya todos saben que soy un poco resentido.
Para el que no lo sepa, acá va una prueba.
Porque dicen que defenderse es salud, ahí voy... aunque me cueste el trabajo.



Muchos conocen la revista Alternativa Periodística. Hace poco que sale gracias al enorme esfuerzo que hacen unos pibes/periodistas que se arremangan para pelearla día a día investigando y estudiando y trabajando todo a la vez; además de contar con el apoyo de un tipo bastante raro como Daniel Amoroso del PRO quien, diría, banca el proyecto (aunque no se muy bien este dato).
Entonces, Alt P...
aguante aguante
(por los pibes/periodistas)


Ahora les voy a contar del Centro Cultural Ricardo Rojas; un lugar en el que trabajo hace 10 años. Un lugar al que le conozco todas las mañas. Y las mañanas también.
El Purgatorio (como le digo desde el anonimato) tiene un odio encarnizado por las propuestas que no salgan del centro mismo. El Purgatorio odia que vengan diez lúmpenes rastas con olor a chivo y dejen sus fotocopias de "acrobacia para principiantes" o "aprendé malabares en la plaza" o "casting de actores" u "obra de teatro blablabla tal fecha tal día" o "revista Psicoguía" o "whatever".
Odio: así podría llamarlo sin temor a equivocarme.
Desde hace años que (no solo yo) trabajo para buscar un lugar en el que se pueda difundir algo más que las actividades del Rojas. Somos un par ahí adentro pero poquitos.
De a poco lo vamos logrando. De a poco y rompiendo las reglas, comiéndote suspensiones pedorras o el rechazo de chupamedias y ñoquis que no piensan ni dos segundos lo bueno que estaría buenos aires si se difunden otras actividades que no solo tengan que ver con las del Purgatorio.
Y no estoy diciendo que usen las paredes para empapelar con folletos de gente que está moviendo en otras instituciones o empiecen a rociar el Purgatorio con Chivex; no, no.
Tampoco estoy diciendo que se gaste plata del presupuesto (que es muchísima) para armar una cartelera especial ni un mueble especial ni nada de nada especial. Pero nada, eh.
Lo único que le peleo al Purgatorio, todos los días de mi puta vida laboral (hasta hace dos meses), es que dejen la mesa enclenque, chota y roída que lograron desempolvar los pibes del sector Mantenimiento; otros que se pelan el orto todos los días.
Que la dejen ahí, que no la guarden, que no la escondan, que no se la encanuten... o como les guste decirlo.


Va el cruce

En la última Alt P con la tapa Buenos Aires la reina del ¿qué? aparece en los agradecimientos de la revista, ¡en segundo lugar!, el Centro Cultural Ricardo Rojas.
A mí me gustaría decirles, con muchísimo amor fraternal y respeto por el trabajo a dos manos de estos pibes/periodistas; que me dio soberanamente en el quinto forro de mis bien infladas y estériles pelotas que figure ese nombre en sus agradecimientos.
Centro Cultural Ricardo Rojas gracias por ¿qué?
Que le agradezcan a los garcas que hace más de 7 años vienen trabando la difusión de "alternatividades", que le vengan a chupar bien los pelos sucios de los huevos con olor a roquefort a un Centro que se caga en ellos y que no reconozca no solo mi trabajo sino también el de gente a cargo de la Librería y Prensa que realmente tiene un poco de amor propio y está abierta a nuevas propuestas es... es... es...


Es un pifie.
Ya lo se. Es uno solo.
Y además me quejo porque van a escuchar y porque sé que todavía pueden no defraudar.

Pero así como los banco y, de keruza, expongo las revistas a la vista de todos los alumnos boludos (a quienes el mismo Purgatorio maltrata-otro día les digo por qué) que agradecen la revista y les permite conocer esta interesante propuesta que es Alternativa Periodística también me creo con el derecho de poner en mi blog esto: qué mal pero qué mal le pifiaron, loco.


No se zarparon para nada, tranca, pero romperse el orto, pelearse, quedar como un hijo de puta, un vago, un transa, un forro y un tarado porque expongo esa revist (u otras revistas) y folletos de otros locos lindos y que después digan
AGRADECIMIENTOS
Centro Cultural Ricardo Rojas
me da ganas de armar una pira y mandarlos a la mismísima y recalcada concha de su madre a todos en el Purgatorio y la revista Psicoguía y Alt P y todas las que vengan. En fila y uno por uno. No te pido mi nombre. Tampoco te pido que agradezcas pero ustedes podrían preguntar... bah... eso me duele más... porque preguntaron y aclaré que no me dejaban pero que me arriesgaba a que me hincharan las bolas en MI laburo por SU trabajo.
Bueno, qué se yo, de los errores se aprende también. Yo me equivoco bastante seguido.


¿Y por qué el post?



Porque cansa ayudar y porque no pido nada a cambio salvo un mínimo de respeto.



*
Insisto,
aguante aguante
Alt P
por los pibes/periodistas;
pero la pifiaron en esta, man
*

martes, febrero 13, 2007

Skinless


Los jefes del Purgatorio cambian

Te das cuenta
porque
entre
todos
se huelen el orto
y
el que lo tiene
sucio
corrupto
evidente
alevoso
pierde el puesto
pierde el sueldo
pierde la obra social
pierde la cola
porque te quiero ver
te quejás del Purgatorio
¿pero sin El?

lunes, enero 29, 2007

I´m Back!

Hoy empecé con el Señor Rojas de vuelta.
A vender libros
ni un solo cliente
ni uno
ni
Entonces me alegro porque por lo menos tengo trabajo. Además, hoy seguro alguna película.
Anoche estuvo la lectura del Interpretador y fue bastante gente. Tuve que tomarme el subte y después, en Tronador, el 71 x maipú.
Llegué y esperaban amigos.
Otra vez me crucé con el Desierto Inmenso quien tenía muchas novedades. Muy bueno saber que nos vemos en las lecturas del Interpretador porque estaría bueno hablar con Incardona y preguntarle si habrá más este año. Queremos que haya más.
Por mi parte, traje un contacto, Gabriel Yeannoteguy, quien estaría bueno escucharlo con un cuento en los Mudos ´07.
Y después me acordaba del señor Antoine: el Rojas hoy fue Un Desierto Inmenso.

*