sábado, marzo 11, 2006

Fútbol de jueves # cinco

Por Funes
Otra vez un colado. Hay veces que la organización tiene fiaca. (Qué mal que escribo) No es culpa de los organizadores sino de los revoltosos de siempre que se confunden y bardean al que tiene el puesto de organizador. Se ha prometido que no habrá más errores de este tipo.
Otro 6 contra 5. Esta vez más picadito. Hubo bronca, hubo gritos pero por lo menos esta vez no pasó a mayores. Hubieran saltado un par de dientes y se hubieran perjudicado algunas fotos para suplementos culturales (como ha sucedido sin piñas de por medio).
Día de regresos triunfales y no tanto. Volvieron Maxi Beckham (de su viaje por el "caribe" colombiano) y el Rinho Terranova (de su viaje... su viaje por... su trabajo... su tanto trabajo). También Fabián el Bautista volvió de una breve ausencia.
Entonces:

Equipo uno
El Traductor Zaiden
Javier Barilaro (¿el colado?)
El Poeta Mairal
El Paragua Lucas
Maxi Beckham
Andrade Rock

Equipo dos
Funes
El Revolucionario Llach
El Jefe Incardona
El Rinho Terranova
Fabián el Bautista
Al parecer arrancamos todos entusiasmados con el nuevo "posible" desafío. En el desafío anterior nos fue bastante bien pero ahora habría que viajar a otra provincia y seríamos 9. Ya veremos si los gordos de Córdoba sienten la humedad en la oreja.
Para destacar de la noche del jueves, el oscilar en el marcador. Parecíamos una puta: abajo, arriba, arriba, abajo. Y eso que nadie puso un peso.
El otro día pensaba cómo serían los partidos si apostamos algo. Habría que pensar en la apuesta pero sería para piñas seguro (por esa razón estaría bueno apostar) porque el jueves no hubo "nada" en juego y se picó sobre el final del partido con un par de pataditas que el equipo dos ignoró con suficiencia.
La noche del Jefe estuvo plagada de oportunismo: cada bola que le llegaba la mandaba a guardar (como mi ídolo el Piojo en su mejor momento). Con él te asegurás un par de goles por partido...
Hasta que se engolosinaron (pasa hasta en las mejores familias) y empezaron a bardear al rival deglutiendo goles dentro del área chica. El equipo uno estuvo falto de organización hacia el final del partido y fue justamente esa organización que sí tuvo el equipo dos que, con dos violentos piques del Revolucionario y la magia de una volea del Jefe, dieron vuelta el partido con un 3 a favor ,justo justo cuando el tipo del Open Garzo gritaba "¡tiempo chicos!".
¡Eh, loco! ¿Cuánto tiempo jugamos? (Discusión con el mensajero) "Chicos, tuvieron una hora diez, tengo gente esperando sino, no les digo nada, ya lo saben". Y sí, alguien se tenía que avivar. Al parecer se cortaron las jornadas de hora y media, ya es la segunda vez que vienen los mismo pibes a ocupar la cancha después de nosotros. Habrá que pedir puntualidad a los jugadores... cosa que queda a cargo del grupo de organizadores. Yo: crónicas atemporales.
Maxi Beckham vino un poco fuera de forma. Estuvo en otro país y el cambio de aire se notó. El Rinho respondió muy bien físicamente (una de sus virtudes) en su vuelta aunque no se lo vio muy conforme en alguna que otra jugada. Se dice que hasta dijo una mala palabra (improbable).
No voy a hablar mal del Traductor porque yo no formaba parte de su equipo, aunque puedo decir que su egoísmo virtuoso nos dió cierto aire al momento de la recuperación de la pelota. El equipo dos tenía hasta dos segundos de gracia para recuperarse y acomodarse sin riesgo. Los momentos más difíciles para mí los provocaron los disparos de "larga distancia" del mismo Traductor (quien siempre fue salida para el equipo dos y por el cual pasaban casi todas las pelotas) y de Maxi Beckham que tiró un par que ardieron en mis manos. Para la anécdota quedarán algunos goles de su autoría que en este momento no recuerdo en detalle.
Uno que pasó desapercibido fue el joven Barilaro (¿acaso el colado?) aunque tampoco tuvo la noche de impotencia y violencia que hubo tenido en otras oportunidades. (¿Hubo tenido? Qué desastre...) El que engaña para la crónica es el Poeta porque en la primera parte del partido no figuró (?), pero la recuperación del equipo uno se debe a su posición en el extremo derecho en la segunda parte del partido (me recordó al grandioso Ardiles) que le dio muchísimas situaciones de gol para el equipo uno. Dos goles fueron suyos.
Y en el vestuario me lo gritaste en la cara... ¡te fuiste de mambo, man!
Para el próximo partido, Barilaro prometió no ser colado a la vez que dijo no contestar ni un solo mail de los que se envían para la lista de buena fe. Sin embargo, confirmó: el jueves que viene (16 de marzo) cuenten conmigo seguro. (Dato para los organizadores).
¿Se espera con ansias la participación de algún otro jugador? ¿Se amplía la plantilla? ¿Cambiarán de cancha para entrenarse y vencer a los gordos de Córdoba?
Eso lo veremos en el próximo post.
Aquí... en Fútbol de jueves.
Muchas gracias y buena vida social club.
Hasta la próxima.

4 comentarios:

Lunita dijo...

Dejo constancia oficial de haber visitado el presente post. Lo único que resta agregar es:

"El equipo uno estuvo falto de organización hacia el final del partido y fue justamente esa organización que sí tuvo el equipo dos (...)"

Digo yo... el equipo dos no era el suyo? ¡un poco de modestia, Funes...!

Funes dijo...

Le estoy explicando cuál fue la clave para ganar, Luna... no sea tan exigente.

M.T. dijo...

Gracias Funes por la crónica.
Se está haciendo tan imprescindible como el partido mismo.
Prometo más estado físico el jueves.
Y, alguna vez, ¿podré tenerlo defendiendo mi valla?
Ah, los goles olvidados: hombre, algo de modestia que le marqué un olímpico desde el córner.
Abrazo
MT.

zaidenwerg dijo...

¿No era que no ibas a hablar mal?