martes, abril 04, 2006

Por Funes


Las preguntas son el vehículo. La clave del entusiasmo, de la ira. La impotencia que se siente cuando no se pueden responder algunas de las más provocativas han dado resultados catastróficos en mi caso. Mucha desidia. Me gusta esa palabra. Entonces, ¡qué momento!
Algunos ni piensan en esto. La tenés a ella que cuenta de su vida como si fuera algo realmente público que responde a un "plan inteligente" que se me escapa a mis neuronas. O las tenés a ellas que cuentan en tono poético de sus andares solteriles, dubitaciones corazonales o vagabundeos zaguaneros. Otros más que no quieren parar de contar. El Rhino tiene su propio decálogo que respeta a rajatabla. El Maestro también opina.
Todos tienen ganas de romper algo para poner algo nuevo. Hay más que no cito porque estaría horas haciendo este breve post que intenta ver esa estampida blogger. Unos se defienden contra el aburrimiento, otros contra las nuevas ideas, otros contra la facultad, otros de sus próximos libros, otros de sus hijos... y así.
La lista se puede hacer interminable. Y a la vez le falta sentido: ¿para qué hacer una lista? ¿para qué hacer una revisión? ¿para qué pensar dos segundos "hacia dónde va el blog" si está en movimiento? Sería lógico hacerlo cuando se haya detenido.
Me gusta observar, salir un poco de la ola, mirar desde la terraza, abrir un hueco en el hormiguero... alguna puede picar, pero se ve todo, se puede ver todo.
Contradictorio. Me puse a reflexionar naderías. Ya veremos.

5 comentarios:

ramón dijo...

por cada blog que se cierra, o se abandona, se abren miles. es natural que algunos los terminen o o los dejen caer. hay tres maneras de cortar un blog: anunciándolo, abandonándolo, o descolgándolo.

el que anuncia es un poco como el suicida que fantasea que va a poder ver qué pasa después de su muerte. quiere ver la preocupación de los otros en el velorio, los comments llorones, etc. y eso siempre es atractivo.

los blogs abandonados se ven todos los días y uno termina por abandonarlos también. y los blogs descolgados de golpe se olvidan tan rápido como esos serenos en la playa de estacionamiento al final de The Truman Show cuando se cortó la transmisión del programa y simplemente dicen: "che, a ver qué hay en otro canal".

un saludo al arquero absoluto

Funes dijo...

Eso asusta también. La enorme cantidad de gente(y cuando digo enorme me refiero a millones que no entran en mi cabeza) que tiene intensiones de aparecer en blogs, de escribir para blogs, de tener su blog... y cuando alguno deja el suyo... ¿se puede decir que hay una estampida?
Para Llach es solo un árbol que tapa el bosque. Hay algo de cierto en su reflexión.
También es cierto que uno tiene que darle valor a lo que hace; y si otros dejan de hacer blogs seguro que reaccionaré diciendo "ah, pero no entienden nada"... aunque de verdad sí entiendan.

Son puntos de vista. Y lo que sorprende es la "depresión" de algunos por no tener comentarios o visitas...

Funes dijo...

Tanto lío y él también abrió su blog. Y éste tipo sí es un referente.

Nessie dijo...

y bueno Funes, el blog lleva al meta blog, como usté ha demostrado con su doble sitio... pero al tumulto de voces, ojo, a veces es solo un ejercico de sacarse, verse uno mismo desde la terraza ¿no?

la chica-psi ;)

Funes dijo...

lo han sacao al blog del Cucu, nomás...