martes, diciembre 12, 2006

Entrevistas: Ignacio Molina

Funes
¿Es necesario aclarar que naciste en Bahía? ¿Te parece importante cuando conocés a alguien?

Molina
Sí, me gusta aclararlo. No sé qué tan importante puede ser para el otro, pero para mí sí lo es.

¿Tenés cosas (objetos, fotos, etc) en tu casa que te lo recuerden?

Tengo fotos, claro. Ahora creo que ninguna a la vista (las fotos de Fausto ocuparon mucho espacio). También tengo una bandera de Olimpo.

Ah, porque sos de Olimpo.
¿Cuántas veces fuiste a la cancha este año?

La última vez fui a ver el partido contra River, que creo que fue a fines del año pasado. Este año creo que no fui nunca. Iba mucho en la temporada 02-03, la primera que Olimpo estuvo en Primera. Fui hasta a la cancha de Chicago.

Ah... grossa esa cancha, grosso ese equipo.
¿Te sabés algún equipo de Olimpo de memoria?

Sí, empate dos a dos, a la salida tuve que correr hasta la feria de Mataderos, perseguido.

Jajaja

Yo con Chicago tengo una relación muy especial. Soy el autor de -supongo- uno de los poquísimos libros de ficción que lo tienen como cuasi protagonistas.

¿En qué sentido te atrae el club que lo ponés en un lugar tan privilegiado?

Más que el club, Chicago, me atraía el barrio, Mataderos. No lo conocía, y un día me puse a escribir un cuento que sucedía ahí. Entonces no me quedó otra que tomarme un colectivo hasta Mataderos, y constaté que el barrio era tal cual a como yo me lo había imaginado.

A la mierda... o sea... ¿no te sorprende un poco que tu imagen de algo se acerque tanto a la realidad?

Sí, claro que me sorprende. Aunque por otro lado pienso que tal vez yo no soy muy objetivo, que al ir con una idea predeterminada toda mi visión se tiña de esa idea. No sé.

Entiendo.
Leyéndote, a veces, me das la impresión de un científico,
que sabe poner en su justa medida cada partecita,
cada granito de arena que al final,
es un arenero, como que te ocupás de los granitos de arena en un arenero(ke vendría a ser tu literatura)

Está bueno, es una buena visión la tuya... me resulta muy interesante. Lo que pienso, a veces, que construir ese arenero, granito por granito, me lleva demasiado tiempo. Me gusta cuando veo toda la arena junta, pero me lleva mucho trabajo llevarla hasta ahí. No me quejo, más bien es una autocrítica.

¿Pero tenés otra manera de construír ese arenero?

No, claro que no. Esa es la única manera. Pero lo que me pregunto a veces, cuando estoy pesimista, es si vale la pena construir eso y no dedicar esas horas a tareas mucho más productivas. Claro que ese pesimismo suele durarme poco, y enseguida logro reacomodar mi escala de lo productivo.

Cambiando un poco, para volver después.
¿Te acordás la primera vez que dijiste "grosso" (una palabra tan tuya, tan Molineana)?
¿La pusiste en muchos escritos?

No, no la puse en ningún escrito. Nunca (puede ser que en el blog sí, pero no en textos de ficción) uso esa palabra, como tampoco uso palabras como "porro", por ejemplo. Nunca me lo planteé así, pero es la forma en que se da, como una regla tácita.

¿No usas la palabra porro? ¿Cómo decís "porro"?

Cigarrillo de marihuana

Jajajaja

No recuerdo la primera vez que dije grosso. Pero sí puedo recordar cuándo la empecé a usar seguido: en los noventa yo era fan de los Cadillacs, y una vez en un recital escuché que Vicentico decía muchas veces, entre canción y canción, la palabra grosso. Después vi una entrevista en que también la repetía mucho. Creo que después de eso, yo, inconscientemente, la empecé a usar.
Cuando era chico, y vivíamos en Bahía, mi muletilla era "pucha digo", creo que decía eso como treinta veces por día. Ahora trato de no decir "grosso" más de cinco veces.

¿No me digas que sabés cuántas veces decís "grosso" por día,
como los que fuman?

Claro, algo así, a veces paso todo el día sin decirla, y a la noche me encierro en el baño a repetir "grosso, grosso, grosso...", y salgo aliviado.

Jajaja. ¿Cuántas cosas se dicen de Ignacio Molina que no son ciertas?

Mm, no sé, ahora no se me ocurre ninguna. Creo que si bien no todas son exactas, se sostienen en argumentos sólidos. Aunque no sé, tal vez estoy pensando en otra cosa. Cuáles son las cosas que se dicen?

La que dice que te sabés tu libro de memoria, por ejemplo, cosa que me parece una locura pero se anda diciendo por ahí que es así con tu libro.
(Un libro de 188 pag, aclaro)

Sí, eso es verdad. Y aclaro que no me vanaglorio de eso, sólo lo admito.

¿Por qué?
¿De dónde surge esa memoria?
Y te lo pregunta Funes de memoria

La verdad que no sé. Será que yo, a veces, pienso mucho en el texto antes o después de escribirlo. A veces me pasa que voy por la calle y se me ocurre la frase o el diálogo que no me había salido frente a la pantalla, y tengo que decirla en voz alta para ver cómo suena. Si hay alguien cerca me tapo la boca con una mano, para no quedar como un loco. Después la frase sigue dando vueltas en mi cabeza hasta que llego a sentarme para escribirla. Y aun después de eso sigo dándole vueltas para corregirla, así que debe llegar un momento en que ya se aloja definitivamente ahí, hasta en contra de mi voluntad.

Y... tanto va el cántaro...
¿Hacés terapia? ¿Vas al psicólogo?

Uhh, esa es una pregunta que me hacen muchas veces... Fui hace un par de años por última vez. Pero creo que no me sirvió mucho. O sí, para algo me sirvió: antes yo me hacía mucha mala sangre, me angustiaba mucho con las cosas que le pasaban a los demás. Por ejemplo: moría una familia -desconocida para mí- en un accidente de autos, y yo lo sufría como si fueran parientes míos. Así me pasaba con todo: con los dramas ajenos, con la pobreza, con los problemas de los demás, con todo. Y eso me paralizaba para muchas cosas. Creo que la terapia me curó un poco de eso.

Ahora ya no vas más.

No, no me gustaba ir. Sentía, además, que no siempre decía la verdad, que actuaba, que no me abría por completo. Que muchas veces iba para cumplir con el turno y nada más. Además, me resultaba difícil discriminar entre el profesional y la persona. Por ahí él decía alguna gilada que no me caía bien, entonces ya se me metía en la cabeza que no me iba a servir. Como si pensara "¿y este tipo con las giladas que dice me va a ayudar a mí en algo?"

¿Cuánto tiempo pasás frente a la pc?

Muchas horas paso frente a la pc. Siete horas a la tarde, en el trabajo. Y también buena parte de la mañana. Escribo, navego, trabajo. Y a la noche, si estoy escribiendo algo que no puedo abandonar, vuelvo a la pc.

¿Te levantás temprano?

Sí, alrededor de las siete, que es cuando se despierta Fausto para comer. Eso, cuando no se despierta antes, a las tres o cuatro, que tengo que ir a buscarlo y después no puedo volver a dormir.

¿Y te acostás tarde?

Ahora, con este ritmo, nunca llego a acostarme muy tarde, salvo que tenga una salida programada o algo. Ya a las once empieza a darme sueño. A veces me duermo a esa hora, y otras veces, si me impongo hacer algo, hago el esfuerzo de mantenerme despierto hasta más tarde.

¿Seguís jugando al básquet?

No, no juego más. Desde que vine a Buenos Aires, jugué sólo esporádicamente. Acá no es muy fácil encontrar compañeros para el básquet.

Sé que Ricardo Romero juega.
¿Nunca te propuso armar un 1 contra 1?

Sí, alguna vez, pero todavía no se dió. Igual, habría que ponerle una gorra.

¿Una gorra?
¿Por la porra decís vos? ¿Qué tiene, no es legal en el básket?

Claro, te tapa todos los tiros.

Jajaja.
¿Te ves con algún amigo de Bahía que esté acá?

Ya no, hace poco fui a ver un partido de básquet, Estudiantes de Bahía contra Obras, y vi a uno. El encuentro me sirvió para escribir un post... Yo me vine de Bahía a los quince años. Y en los últimos años del secundario hice muchos amigos acá. Los quince no es una edad en que uno se haga amigos muy fraternos. Las amistades más grossas, creo, se dan poco después.

Del post al libro... ¿Cuánto le cuesta llegar a un libro?
Quiero decir,
que una historia que se merece un post, ¿cuánto debería trabajarse para que funcione como cuento o relato en un libro?
(Subrayo "debería").

Mmmm, no sé, yo cuando escribo un cuento no hago mucho hincapié en una historia global. Más bien, los cuentos se van formando hacia su interior de pequeñas historias que, después, pueden leerse, en una perspectiva más amplia, como una sola historia conformada por distintos mosaicos, a veces incompletos. He adaptado pequeñas anécdotas narradas en un post aparte de un cuento, pero me pasó pocas veces.
No me gusta forzar las cosas. En esos casos, el post funciona como una libreta de apuntes o un documento de word donde voy escribiendo cosas sueltas, frases o diálogos, que a primer golpe de vista no parecen tener mucho sentido pero que al final son como la punta de un hilo que después voy tirando y me va mostrando toda su longitud.
No trabajo pensando en una historia, y después armando o imaginando las partes de esa historia en función de lo planeado. Es al revés: yo, o mis personajes, van actuando y, con sus acciones, marcándome el camino por donde debo llevar la historia. Esto no siempre es así, claro, hay excepciones que confirman la regla.

¿Te fue difícil editar el libro?

No, la verdad que, por suerte, no me fue difícil editar el libro. Un día me compré un libro de Entropía, me gustó, me fijé la dirección de mail en la página de legales, les mandé el archivo con todo el libro, y les gustó.
Hasta entonces yo escribía pensando en que nadie iba a leer los cuentos.
Tal vez, por eso, (volviendo a una pregunta anterior) les daba vueltas y los cuidaba como a un tesoro privado, escondido y secreto, y así llegué a sabérmelos de memoria.

¿Y no habías escuchado las historias que cuentan lo difícil que es publicar, las pilas de manuscritos que hay por ahí dando vueltas, los escritores que se hacen viejos yendo de editorial en editorial con un cigarrillo y un bolsito buscando "su editorial"?

Sí, claro que las había escuchado. Por eso mismo pensaba que nadie nunca iba a leer mi libro. Pero la verdad es que tuve mucha suerte.

Mmmm... Tarro.

(Otra palabra que nunca diría en mis textos)
Está claro que no todas las cosas se consiguen sólo con suerte siempre juega un papel importante.

Imagino.
¿Fumás?

No.

Birra o cerveza?

Cerveza, porque pronuncio mal la doble "r".

¿Un vino
o
Un tinto?

Un vino, nunca un vino tinto, me suena muy amanerado.

¿Tenés algún problema con los amanerados?

No, pero no amanerado de homosexual, eh. "Amanerado" de decir, por ejemplo, rostro en vez de cara o cristal en vez de vidrio.

Pretencioso, claro.
Una vez, apenas había comprado tu libro, comentaba en una mesa que había ido a tu presentación. En esa mesa estaba Casas y le pregunté si te conocía. Dijo que no, y, como tenía Los estantes se lo pasé. Lo primero que vió fue la solapa: "¡Pero este chico es hermoso!", gritó. "No le hace falta publicar. ¿Para qué escribe?"

Ja.

¿Te discriminaron alguna vez?

¿Por hermoso?

Por ser de Bahía, por hermoso, por feo, por alto (¿cuánto medís?) por lo que sea.

No, creo que nunca me discriminaron, A ver, tendría que pensarlo más..... Tal vez yo me haya sentido discriminado muchas veces, pero porque tengo, casi siempre, una autoestima muy baja, y -como escribí hace poco en un post- muchas veces cuando alguien me habla o pone cara de prestar atención a lo que digo pienso que lo hace sólo por diplomacia. Esa es una forma, creo, de auto discriminarme ante los demás. Aunque me doy cuenta de que estoy hablando de otra cosa, no de discriminación.

Abiertamente, entonces, nadie te discrminó que vos sepas.

Cuando iba a ciertos boliches, en la adolescencia, no me dejaban pasar por el pelo largo, las zapatillas y la pinta, en general. Y el primer año que viví en Buenos Aires fui al colegio Lasalle, un antro de profesores neo-fascistas y nenitos de Barrio Norte. Ese año la pasé muy mal y supongo que ahí viví lo más parecido a la discriminación.

¡¡Por pobre!!

No, pero ellos no me integraban al grupo, y yo los veía tan pelotudos que no hacía nada por integrarme. No sé si fue exactamente discriminación, pero algo así. Hace poco vi a uno de esos pibes, estaba en la calle y me preguntó por una dirección.

¿Y no le dijiste nada?

No, lo miré pero no le respondí. Imaginé que le pegaba un cross de derecha y que su cabeza rebotaba contra el asfalto. Seguí caminando y cuando llegué a la esquina, me pareció escuchar la sirena de una ambulancia.

Jajaja. Buenísimo... ¿No te dió ganas de matar a nadie más, aparte de este muchacho?

sí, claro que sí.

¿Te acordás de otra así?

Una vez me peleé con Astiz en una fiesta de casamiento.

¡Uh! ¿Y cómo lo dejaste?

Humillado ante las chicas que estaban con él.

¿Tenés más sueños de esos?

¿Sueños de pegarle a alguien decís?

Claro... que te frenabas la piña.

Sí, claro, ahora no recuerdo ningún caso. Pero creo que uno siempre, o muchas veces, tiene ganas de pegarle a alguien.
Ayer tuve ganas de pegarle a las fans de Pinochet, por ejemplo, pero ese es un deseo medio trivial me parece.

Puede ser
¿Y a vos no te quiso pegar nadie?

Sí, varias veces. Recuerdo a un desaforado que gritaba en una fiesta "agarrá al de chivita", refiriéndose a mí.

Já. ¿Y dónde fue eso?

Por Núñez, hace algunos años. Pero yo soy un tipo pacífico, nunca me gustaron las peleas... Otra vez, hace más de diez años, en Uruguay, recibí un par de puños del hijo del presidente uruguayo. Pero después nos hicimos amigos y fuímos a comer chivitos con Pilsen. Terminó todo bien.
"chivita" - "chivitos"

Já. ¿Cómo se llamaba el presidente uruguayo?

Lacalle,
y justamente, la pelea fue en la calle.

Cuak... acá también generó roscas el libro.
Muchos reseñadores agarrándose de las mechas.

¿Sí? Yo creo que la mayoría fueron positivas. Hay alguna por ahí demasiado negativa, como con animosidad, pero bueno, no se puede pretender que todos tengan el mismo criterio para juzgar.

¿Qué fue lo más raro que te dijeron a partir del libro?

Lo más raro que me dijeron... No sé, que les gustó mucho...

Já.

No lo veo tan raro eso; a mí también me gustó.

¿Estás escribiendo?

Sí, estoy escribiendo. Ahora ando con un cuento, que todavía no tiene título tentativo, y con una novela corta, que va avanzando de a poco, titulada "Los modos de ganarse la vida".

Buen título, como diría Masako "ganchero".

¿Seguís leyendo blogs?

sí, claro, todos los días. Soy un adicto a los blogs.

A veces, cuando me pongo en la pc a trabajar o a escribir, pienso que tendría que desconectar la banda ancha, porque Internet en general (y los blogs en particular) me roban mucho tiempo.
Leo periódicamente, como mínimo, todos los blogs que figuran linkeados en Unidad Funcional.

Eso es mucho. ¿Los contaste alguna vez?

No, pero son muchos. A los que sé que actualizan todos los días entro más seguido, y a los que sé que actualizan cada tanto entro una o dos veces por semana.

Nombrame 3 (y solo 3) que te gusten mucho.

Uhh, no sé, hay muchos que me gustan. Y muchos se ofenderían si no los nombro, no sé...

¡Justamente!

Te nombro uno de alguien que no es mi amigo ni conozco personalmente: Desordenar, de Mariano Cúparo. Es un poco vago para actualizar, pero me parece que escribe muy bien.

Faltan 2.

¿No preferís que te nombre uno que no me gusta nada?

Eran 3 que te gusten y agregamos 1 que no te guste nada.

Bueno, lo voy pensando y más adelante te contesto.

¿Sos de usar mucho el msn?
Contestás largo y tendido...

Lo uso bastante. Empecé a usarlo en año pasado, cuando puse banda ancha. Antes no sabía lo que era. A veces contesto largo y tendido y a veces no, depende del interlocutor y de lo que estemos hablando
Creo que el msn es una gran herramienta comunicacional y que, como a todas las herramientas, hay saber usarla.
No sé si me gustaría que mi hijo, cuando sea grande, pase muchas horas frente a la pantalla de la pc. No creo que sea muy saludable. La Internet es demasiado adictiva. Los nenes que están creciendo en esta década van a tener una forma de comunicarse y, por ende, de vivir, muy diferente a los nenes de las décadas pasadas. Y no creo que eso sea "del todo" positivo.

¿Seguís viendo a tus viejos?

Sí, claro, mi vieja vive a una cuadra de mi casa, hablo todos los días y la veo varias veces por semana. A mi viejo lo veo menos, porque vive en Bahía Blanca, pero mantenemos (él más que yo) contacto vía epistolar.

volviendo a la anterior ¿Vos te das cuenta que en la época que tu hijo tenga tu edad la internet se la van a enchufar directamente al cerebro y que lo más probable es que por las condiciones climáticas, no se pueda salir a la calle a tomar sol?
¿Creés en esas predicciones futuristas pesimistas?

Peor que eso, creo, es que yo voy a tener sesenta años. Me deprime mucho saber que voy a llegar a viejo. Y, de alguna manera, esa es una de las razones por las que escribo: para justificar el paso del tiempo, y para mantener una parte de mí siempre joven.
Volviendo a las predicciones futuristas. Hace poco Mairal publicó un cuento en Ñ situado en el año 2020. Los hijos del narrador se hacían adictos a una práctica que consistía en meterse en una especie de pecera gigante durante varios días y flotar ahí adentro. Según el texto, para eso faltan nada más que catorce años, y no creo que esté muy lejos de la realidad.

¿Pensás tener más hijos?

No, por ahora no; con uno me alcanza y me sobra. Pero no cierro la posibilidad de tener ganas más adelante.

¿Qué es lo que más te gusta hacer en el día?

Ahora, jugar con Fausto, ver cómo se esfuerza para hablarme. Eso, puede ser.

¿Qué edad tiene?

3 meses y 11 días.

¿Cuesta mantener una pareja?

Sí, mantener una pareja cuesta, no es fácil. Cuesta llevar adelante una familia. Con un hijo ya nada es como antes. Hay mucha felicidad, pero también influye mucho la responsabilidad, el cansancio, la presión. Ya uno no puede pensar por y para uno mismo. La alegría y la felicidad amplían mucho la visión de la vida, pero, al mismo tiempo, en las acciones concretas se imponen muchas limitaciones.

¿Te estimula para escribir esas limitaciones? Sentís que todo lo que escribís se relaciona a tu nueva, digamos, situación: la de ser padre?

No, la verdad que no. La paternidad no me influye en la escritura, por suerte no hay mucha permeabilidad entre una cosa y otra.
Por suerte o no, no sé. Puede ser que en lo que estoy escribiendo ahora aparezcan más hijos o familias, pero eso tiene que ver con la edad que tengo yo y, por ende, tienen mis personajes. Escribí los relatos de Los estantes vacíos entre mis 22 y mis 28 o 29 años, y los personajes andaban también por esas edades. Ahora es lógico que sus problemáticas o coyunturas sean las de un joven más adulto, por llamarlo de alguna manera.

¿Te gustan mucho los kioskos?
Viste que Mairal se volvió kioskómano...

¿Se volvió? ¿Qué hace?

Te había escrito algo así, ¿no te acordas?

Ah, sí, me acusaba a mí de kioscómano, después imagino un cuento titulado "Continuidad de los kioscos".
A mí me gustan los kioscos, e incluso tuve un kiosco, pero hasta que Pedro no me lo dijo no me había dado cuenta de que había tantos kioscos en mis relatos.
Lo que pasa que los personajes caminan mucho, andan mucho por la ciudad y es lógico que siempre tengan que parar en un kiosco para comprar algo. ¿Quién no lo hace?

Son como flotadores... personas inhasibles.

Sí, puede ser. Eso tiene que ver, tal vez, con algo que me preguntabas antes: si la emoción que me provoca mi hijo influye en lo que estoy escribiendo. Y la respuesta era no, porque los personajes, si sienten algún tipo de emoción como esa, por ejemplo, tiene su propia forma de manifestarla, una modo particular y no explícito.

¿Con quién te gusta relacionarte estilísticamente?

Me gusta relacionarme con todos, pero no dejarme influenciar por todos.

No hablaba específicamente de las personas que te rodean... ¿no tenés un Medina como yo?

Bueno, creo que, en mi adolescencia, el curso de mi escritura cambió cuando empecé a leer a Carver, por ejemplo. Después, en el 99, vi Silvia Prieto y eso me provocó un nuevo golpe de timón. Lo que quiere decir que me gusta Rejtman, sus películas y sus libros. Aunque creo -y esto no es para que lo pongas como título ni nada- que no es mejor escritor que yo.
Quiero decir: me seduce su estilo.

¿Cine argentino ves?
Sí, si tengo que ir al cine elijo alguna argentina. Pero hace mucho que no voy.

¿Qué le dirías a quien no te conoce para que te lea?
(en dos líneas)

Si quiere leer algo nuevo, algo que lo entretenga, algo que -si bien lo hará partícipe de la experiencia- no le hará sentir la lectura como una carga o un compromiso, consiga Los estantes vacíos
¡¡Faaaaa!!

¡Muy buen finale!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

muy pero muy buena entrevista. me dio mucha curiosidad, hoy consigo Los estantes vacios y te leo.

superloyds dijo...

excelente entrevista
felicitaciones a ambos dos
salu2

Playmobil Hipotético dijo...

hacía mucho que no me reía tanto con una entrevista. grossos

Funes dijo...

Gracias muchachos, la verdad que fue di vertido hacerla también.

Abrazo.

Lunita dijo...

felicitaciones!! ahora... el "pucha digo" es de Mafalda!!! ¿leyó Mafalda alguna vez, Molina?