lunes, septiembre 10, 2007

Domingo aburrido

Cuando se demora es más rica. Mejor es dejarla reposar y cada tanto, a fuego lento, agregarle un poco de agua caliente... pero no de la canilla; hay que tener una pava bien llena y a fuego lento. Agarrás una tacita de no más de diez centímetros de alto y la llenás.
Cocinar una salsa puede llevar sus adorables dos horas. A mí me gusta cocinar. Pero mientras pico la cebolla tengo que picar un cantimpalo, salamín o pedacito de roquefort. Además, es imprescindible una caricia de la nena. Porque sin mimos no se conquista Roma. O que el perro te mire picar cebolla, eso es más divertido que adorable. Tierno, tal vez. Ah, y te podés dar vuelta con un grito pegado a la sonrisa y sacudiendo las manos le gritás al perro que qué lindo qué rico qué linco y le das la cebolla que ibas a tirar para ver como le pasa la lengua a los saltos y después (puedo estar mintiendo) escapa al patio con una cara de culo y el rabo entre las patas puteandote en vos baja.
Eso también es divertido.
Después de picar las cebollas, picás los tomates. Perita y redondo. El juguito lo tirás en la sartén al mismo tiempo que un poco de aceite de girasol. A fuego alto, tirás las cebollas. No te olvides de las caricias de la nena. Ponés un rato a los Galenos del Gólgota y pensás a cuántas bandas se parece lo que tocan o que te engañaron porque suena una bata (y en vivo no hay) o que si el cantante se hace conocido en lo próximos meses vas a tener que pagar entrada para verlo. Puede llegar alguien y pensar que es el último disco de Charly, eso puede pasar con los Galenos. Y la nena tiene permitido pensar que suena La Bersuit. La nena tiene permitido todo. Podés jugar a que tiene la obligación de darte órdenes (éste juego en la cama es más sensual que divertido pero siendo la una del mediodía está bien) para poner en orden la mesa y la cocina. Porque es la cocina de la nena y con eso no se jode: regla número uno, todo lo que se usa se lava antes de sentarse a comer.
Cada tanto, para no perder la chispa, le tocás el culo a la nena. Eso divierte. Pero no te tiene que ver nadie... bah, que a ella le parezca que si porque si no quedás como un pajero indómito.
¡Indómito!
Qué pedazo de insulto.
Y agregás el tomate. Ojo que va sin ajo. Sin ajo es importante. Sal, pimienta y orégano (poquito). Después unas hojas de laurel y listo. Bajás el fuego mientras echás un toque de malbec.
Definamos poquito: la tapa de la pasta dental llena, un dedal por la mitad, la tapa del fernet también por la mitad, un cuarto de tubo de ensayo, las zapatillas hasta donde empiezan los cordones, una caja de fósforos (de las chiquitas) por la mitad o la palma de la mano de la nena; eso es poquito.
Ahora a esperar limpiando la mesada, tocando culo, picando un roquefort, leyendo un ese eme ese, escribiendo otro, barriendo. Entre cada gerundio revolvés la salsa con la de madera.
D a t o c l a v e;
no concentrarse en el mimo de la nena porque te olvidás de todo y se te pasan los tomates, la cebolla y la salsa que después van a festejar todos. Vos recio, necio.
O pensás en los que dicen que los domingos son aburridos.
Te podés reír.

aclaración

La foto es un fiasco:
esos ravioli tienen
salsa blanca pero igual,
si me seguiste hasta acá,
bon appetite pendecs.

11 comentarios:

lenguaviperina dijo...

premio mejor post de domingo.
lo voy a probar, pero lo del ajo me resulta sospechoso... es un ingrediente bastante básico.

marina k dijo...

ok, acabo de dejar un super comentario y se borró, ahora mal humor.
pero bueno, decía que para mí el ajo también es bastante básico y un tip fundamental para cualquier salsa a base de tomate es echar una cucharadita de azucar para que no quede agria,
buen apetito, salud,
m.

lahe dijo...

el ajo es rico, pero solo se come de noche y de a varios. el pudor.

funes a la mesa, oliveira en la mesa.

Agustín dijo...

El ajo alarga la vida, dicen.
Uno vive muchos años. Solo, pero vive muchos años.

Salú!

Funes dijo...

Jota:
es verdad, el ajo es bastante básico
como esas cosas
de las que


aveces
y solo
aveces


vale la pena prescindir


abrazo

Funes dijo...

kerida
creo que cuando estás de mal humor decís algunas cosas que vale la pena escuchar...
de todas formas
el azúcar
en este caso
no estoy de acuerdo

lo mío
es comida gauchesca
de estómagos duros.

Funes dijo...

Hace mucho que no comentás un post, Agustín y creo que esta vez te pasaste...
es así: solos... así como se come un plato se disfruta de la vida.

Aunque a veces no sea tan así.

JUAN P SOUTO dijo...

El ajo es lo más.

Ejemplo 1 : brusquetas... tostar pan (si es casero muuuucho mejor) rasparle ajo al pan, ponerle encima tomate concasé (cortado en cuadraditos) y albahaca fresca picada, echarle oliva y disfrutar con los ojos cerrados
Ejemplo 2 : puré de ajo... en una asadera con aceite cocinar los ajos "en camisa" (sin pelarlos)al horno, cuando estén blandos pelarlos y mezclar en un puré de papas.
Ejemplo 3 : ajos al horno... esta misma cocción se puede usar cuando ponemos una carnecita al horno, entre las papas, los morrones y la cebollita le tiramos unos encamisados. Quedan tan blanditos que hasta se puede untar en la carne.

Nota 1: no ser pijoteros, los ajos en camisa (para pure o así nomás) son para ponerle 1 cabeza por lo menos. Son realmente adictivos.
Nota 2: El ajo cocinado al horno NO se repite ni deja mal aliento, el de la brusqueta es más bravo porque va crudo, pero con lo rico que queda, pasa de una.

JUAN P SOUTO dijo...

Ojo! igual me siento con Funes a compartir unas buenas pastas y un buen vinito cuando se dé y en cualquier servicentro. La vida gourmet es así... la amistad también.

funes dijo...

Obvio

Mama Bambi dijo...

muy buen post gourmet!
ajo y cebolla juntos anulan sus propiedades; por otra parte muy benéficas cuando se los consume por separado.