lunes, mayo 12, 2008

Libritos pelotudos I

Pongamos que no sé nada. Pongamos que lo poco que aprendí, que me costó lo que dos tetas para un trava de Sánchez de Loria, no me sirve demasiado. Apenas si con el oficio de encuadernador puedo hacer algo. Pero ni ahí. Porque ese oficio es una mierda: se vende caro, para pocos y encima nadie lo valora. O sea, sí, pero convengamos que no porque el libro sale 20 points y te dicen "che, es como un poco caro, ¿no?" Y yo pienso: no, man, no es caro; es lo que sale sin cobrarte mi trabajo de encuadernador... porque encima trabajo gratis.
Pero bueno, decía que no sé nada.
Entonces, veo que escribo unas cosas que nadie entiende y después escribo otras que a nadie le interesan. ¿No les pasa? Pero no me quiero embarrar porque ya veo a los anónimos insatisfechos con el sukini metido en el orto gritando que no escribo bien que obvio que no se entiende que obvio si ni siquiera sos escritor y demás. En función de lo que quiero decir se las concedo. No soy escritor.
Pero sigamos. ¿No les pasa que se enteran que un gran autor, grosso, que escribe bien, que se la pisa (digamos) vende 200 ejemplares de su último libro del que hicieron 1000 copias? Medio que te indigna, así, indignación de señora gorda con la cacerola de teflón y cuchara al tono porque te parece un haaaarrrooorrrr que Valeria Nazi Mazza esté firmando libros ¿de su autoría? en el predio ferial de Monsanto & Co. cual si fuera Tom Wolfe explicando por qué los periodistas se niegan a usar Viagra por temor a que su prestigio se vea mancillado.

Te digo. No entiendo nada. Que se venda tan poco... Si viviera con mi familia y volviera a tener 17 años los mataría a todos para después ir preso y que me curtan todos los del pabellón chino y me conviertan en trava. Cuando me toque salir, por buena conducta o por mamarla como corresponde, me pondría a escribir un libro y ahí sí: ahí vendería.
Pero no tengo más 17 años y no vivo con mi familia. Vivo con dos amigas que son una masa.
¿Entonces? ¿Cómo vendo más libros? Tampoco soy Valeria Nazi.
¡Ya sé!
Salgo en los diarios. Pero salgo en los suplementos literarios porque si salgo en la sección policiales ya sabemos cómo termina mi cerradito asterisco. Voy a los diarios y les digo que soy un escritor que tiene un libro y que quiere vender su libro y que, por favor, si me hacen una nota estaría muy bien porque así la gente me conoce, le da curiosidad y compra el libro.
¿Es muy ingenuo, verdad?
No hablo de mí. Yo no escribo, acuérdense; para esta discusión no soy escritor. Ahora vengo a contar la vida de un amigo escritor, ponele. Un amigo que es escritor y que escribe bien y es re grosso pero no lo conoce nadie. Ni la mamá se hace cargo de él. Entonces me pregunto cómo hace para vender más. Porque escribió su libro re grosso y lo tiene ahí metido en el cajón. Son cinco manuscritos (a las impresiones de la compu le dicen manuscritos; un error, claramente) que vienen a ser los últimos que le quedan. Porque los otros diez ya los entregó a otros amigos escritores y a periodistas. Porque conoce dos periodistas que nunca lo leyeron y que tampoco lo han leído después de recibir "el manuscrito".
¿Entonces, cómo hace mi amigo para vender sus libros?


*

5 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

Ay, m'hijo, me agarró cosita :-(

Cómo hacer?? Y... si ser amigo de esos amigos no lo ayuda, qué le puedo decir yo, que no soy amiga de nadie y hasta me da pudor mostrar mis propios manuscritos.

Salú, Funes, estés bien :-)

Funes dijo...

Salú, Cassandra.
Estamos bien... solo un poquito inquisidores...
Que no le agarre... que no le agarre...

atomÖ dijo...

bueno. yo compraría uno de tus libros autogestionados. pero no creo que vaya a las lecturas en las que los vendés. qué otra ocsión tengo?
Dicho sea de paso, groso el cuento de BS. AS. escala 1:1
saludos, maestro.

Anónimo dijo...

seguro que si usted dice que el libro de su amigo es "Grosso", pongale la firma que ya va a llegar el momento de "Gloria"..
al libro, a su amigo y a Usted...
Me gusta Funes.. como encuadernador, cuando escribe y cuando piensa en blanco..

Anónimo dijo...

Muy interesante tu planteo, Funes. Yo he pensado bastante en el tema y me parece que lo que le pasa a tu amigo -y porqué no, al resto también- es que la figura del escritor ya fue. Es resabio social de un pasado que se fugó.

En el mercado de hoy reinan los publicistas o los distintos clones de Bukowski.

A veces, en la redacción del diario, encuentro alguna cabeza buscando cosas con la palabra. Cosas importantes, belleza. Pero también encuentro a esos pensadores en los colectivos, en los blogs, entre los desocupados. En mil lugares.

"Lo que pasa es que vos ni siquiera sos escritor", le dicen a todos estos atormentados que se animan a poner el bocho al mango y buscarse.

Y sí, por suerte no lo son ni les interesa serlo. Están preocupados por cosas más importantes. La literatura, por ejemplo.