jueves, junio 12, 2008

La teoría del hijo de puta

Unos

Suena terrible, ¿no?
Tengo una teoría, hace rato, sobre las personas. No soy de los que dividen a la gente en dos tipos pero existen dos tipos de personas; las que son hijxs de puta y las que no lo son.
Por ahí te ha pasado muy seguido que, ponele, hacés unos fideos de la conchitumá. Entonces, un día, te invitan a comer unos fideos. Y te carcomen el cerebelo toda la cena aclarando que bueno, que no serán tus fideos pero que los hicieron con amor. Al final de la cena y después de tomarse los cuatro vinos que había en la mesa quedan para un próximo encuentro en el que vos aceptaste cocinar los fideos de la conchitumá.
escribo mal y con malas palabras
porque no quiero que me roben
el post y lo pongan en la revista
Cosmopolitan u Oh! La! La!
como ya le ha pasado al amigo Zunini
en varias ocasiones

Ese día llegan los invitados a tu casa con tanto entusiasmo que te cuentan todos los elogios que hicieron de tus manos de Cheff a sus respectivos amigos y te avisan (son amigos, ellos no amenazan) que van a catar con suma atención cada uno de los sabores de tus fideos porque te quieren sacar la ficha, adivinar tus secretos.
Obviamente, no pueden. Ese día los fideos te salen como el anocontranatura de Bernardo Neustadt y los primeros comentarios, después de un silencio atronador, son tristemente desfavorables. Tanto que te ponen mal sus comentarios. Pero prometés una segunda cena.
Y te vuelven a salir como el sereno culo.
La operación se repite dos veces más aunque salen muy bien. Y una quinta sale perfecta. Pero la sexta vez que te proponen hacer fideos vos pensás que ya está, que probemos Ceviche.
-Que no, que tus fideos, mejor...
-Pero me paso dos horas en la cocina...
-Y claro, si te salen perfectos... Dale... llevo el Bonfanti Malbec Roble 2004.
-¿Y cómo lo conseguís si a Baires no lo traen?
-Si vos cocinás, te lo consigo...
Tu mejor receta.
¡Cuántos beneficios que trae!
¡Qué alegría que valoren tu...
...pero hay un límite.
Porque todos tenemos un límite.
Porque es necesario equivocarse.
Otros

A vos te gusta chupar. Pero el hígado te tomó el tiempo y te pegó un gancho que te dobló en dos en el mejor momento de la noche. Todo bien. Una semana de descanso y tólis. Recibís una invitación. Es tu mejor amigo. Está pasando un mal momento. Lo invitás a tu casa porque se acaba de separar; garrón. Cae con un whisky y un kilo de limones.
-Uh, qué trajiste... me vas a matar...
-¿Eh? ¿Por los limones?
Pasa que te puede el pulso y le hacés la segunda. Y otra vez el gancho pero ahora quedás amarillo dos días. Tu novia se sorprende por la facilidad que tenés para decirle que no al Hospital. Y era letal; matar o morir.

Pero seamos más chotos

Tenés que cuidar a tus viejos. Porque están enfermos. Porque sí. Por un mandato social. Si no los cuidás sos un malagradecido y un hijo de puta. Pasan los años y ya tenés la barba de Cristo y mirás la cruz con ganas de que te lleve a mejor vida. No pudiste bancar ninguna mina porque todas te pidieron por favor que hagas la tuya pero tus viejos, en un uppercut sin piedad y con un timming demoledor te dejaban en el horno de tanto recriminar que cómo vamos a hacer para sobrevivir, qué quién nos va a cuidar, que la inseguridad, que tu hermano está en España y se borró, que no seas así, que la puta que los parió a todos.
Y te quedás.
Porque no sos un hijo de puta.

Hablando del asunto

Una vez le dije a Jota. Hace mucho ya.
-No escribas crónicas de los lugares a los que vas.
-¿Por qué, Pitufo Celoso?
-Porque después te van a obligar a que las escribas aunque no quieras.
Yo estuve ahí. Le gritaron con toda el alma y la envidia ¡eh, Jota, escribí una crónica de esto mañana en tu blog!
Esos son unos hijos de puta.
Una cosa es que esté exagerando y me confunda yo. Otra cosa es que te confundas vos. Pero la muy otra cosa es que un tipo que siempre te lee y que sabe que si te gustó el evento al que fuiste le hacés una crónica te pida ¡eh, loco, hacete una crónica o te recago a trompadas!
La crónica la escribo si se me canta el quinto forro de las pelotas, hijo de puta.
Eh... pero cómo le vas a contestar así, che...
es un lector de tu blog...
y un amigo...

Libritos y libretes
cuidate el ojete

-Si escribo algo muy complejo la gente no lo entiende.
-Los best sellers son complejos y se venden a cagar.
-No, nene. Complejo es otra cosa. Estimulante digo yo.
-¿Nuevo?
-No, no. Nuevo, nuevo; no. Es algo así como vanguardista...
-Ah, pero la vanguardia se murió con Federico Klemm, amigo.
-Ya lo sé. Pero me aburre escribir como el culo para que la gente me entienda y me compre los libros.
-Vos no escribís como el culo.
-Mirá, si me vas a chupar las medias, hacé la fila que hay gente con mejor aliento y culo sin celulitis.
-No, no... bueh... no te enojes.
-No, todo bien, qué va. Pero no me chamuyés.
-¿Sabés cuál es el problema? Que piden piden piden pero no dan nada a cambio.
-Puede ser. Igual yo no pido más que un poco de tiempo para mí.
-... no dan nada a cambio, che. Si digo nada es nada.
-Encima si no vendo, no como. Y si cambio o pruebo me lo tiran por el bocho. Pedazo de negocio que hice, ¿no?

No es mala onda

Hace rato que actualizo una agenda que de a poco tiene de todo. Y de todo lo que me gusta o me interesa. A veces me pasa que me olvido de subir alguna fecha. Y otras veces me pasa que no me interesa la gente que va a esa fecha así que no la subo. Es así, soy hincha de Nueva Chicago así que soy re jodido. Pero no soy jodido. Soy buena onda porque mientras pueda te doy una mano. Pero, como diría la maestra Ciruela, ¿cuál es el dicho?
Críííía cueeeervos que te comerán los ooooojos
Bueh, no... en realidad yo pensaba en la otra; les doy la mano y ustedes se toman el codo.
Pero no, yo soy súper macho. A mí nadie blablablablabla...
-Ah, que ortiva que sos.
-Sacate la gorra, topu.
-Andá, garca.
Y te digo; me miro los cordones y me pregunto ¿qué pasó? ¿Cómo llegué a garca de un día para el otro? Algo me pierdo.
Y sí, algo te perdés, Madonna.

Ahora vos

De a ratos me cebo y quiero hacerlo todo y de a ratos me taro y no puedo hacer ni la cama. Entonces pido ayuda. Tengo un amigo que me marca de cerca y cada tanto me dice bajá un cambio. Mi chica es un bastión.
Pero ustedes... ustedes piden piden piden piden (¿cuántos cola de paja habrá en la sala?) y piden. Lo único que saben hacer. Y con todos; no se salva ni tu Mamá.
Hay un blog que se llama Criticar es fácil y está genial. Tiendo a exagerarlo todo y eso también está genial. Porque en los extremos están los límites. Pero yo me pregunto.
O mejor dicho.
Les pregunto a ustedes, mis queridos hijos de puta, ¿nunca les pasó que les hayan tirado de la cuerda hasta romperla?
¿Y qué opinan?
¿Qué les pasó?
Eso es algo que quiero saber.


*

8 comentarios:

Juan Dé dijo...

buen oxímoron.
ahí te devolví el link con un fragmento del campito.

JUAN P SOUTO dijo...

El Bonfanti rosé que tanto nos gusta pasó a su etapa experimental de "Rosé Malbec Espumante". Una experiencia difícil de explicar que tuve el honor de degustar. De mis labios salió un... waw !

Funes dijo...

esa juan dé
touche!

el bonfaaaanti!!!!

¿Cuándo me vas a mandar vinos, JuanPé? Viste la nota de la Mu a )el asunto(?
Qué dice Griselda del asunto vinos?

Abrazo

JUAN P SOUTO dijo...

CHE ME ANOTÉ AL NEWSLETTER. ACA NO SE CONSIGUE LA REVISTA... Y EN CUANTO A LO DE LOS VINOS ALGO TE MANDO, DAME UNOS DIAS. PROMESA.

lenguaviperina dijo...

coincido en que es un tema difícil el de las crónicas...
saludos desde la resaca del domingo feriado (vamos que el estómago se banca una noche más!)

t i n x o @ b c n dijo...

Me pasó hace poco, lo único que pude hacer fue postear algo.. así nos dejó la modernidattt.

luc dijo...

saludos aca

muy bueno el blog
ni se como llegue

pro me gusto

Funes dijo...

Lo importante no es que venga; sino que vuelva, luc (cuak).