jueves, julio 17, 2008

Mi hijo Down de Pablo Paredes Muñoz

Anoche, ayer, hace unas horas; estuve en el Purgatorio. Fui a escuchar a Alfredo Jaramillo quien leía en el festival Salida al Mar. Leyó muy bien en una Batato Barea casi llena. Lamentablemente tuve que irme antes de la segunda mesa pero la primera la vi, me llenó de energía y me fui. Cuando me fui me crucé con otra poeta que está empezando con el pie de elefente, a paso firme, pero un poco desencantada por algunos mierda que circulan en algunos ambientes literarios. Nada que se pueda hacer.
Y después, miré la mesita de los libros, la pequeña feria que armaron Cristian y Florencia. Una mesita con lo que sería la mejor poesía contemporánea. Y compré un libro. Compré un autor que hace dos años estoy tratando de ubicar. Compré un libro de un chileno que no edita acá, edita allá. Y compré lo que sería su último libro, Mi hijo down por la editorial Black & Verlmelho.

Y no puedo más que decir: genial.


Un hijo con Síndrome de Down | página 24

si tuviéramos un hijo con síndrome de Down sé que pondríamos una silla sobre el techo para que subiera a ser la bandera de nuestra patria.

Nada era borracho en ti / hasta que llegué yo rompiéndome. Ahora no parece importante la alfombra que tuve que botar por las manchas de vino / ahora brillo en tu rubor, así como slogan de maquillaje para señoritas adineradas, así como queriéndote en una desgracia tan linda.

En este cielo todo es diminuto como una estrella / te quería invitar a mi rabia para que la convirtiéramos en ropa / pero ni te imaginas MI amor. Es cierto, me viste llorar sin sentir asco de un fluido que no va a ninguna parte / anoche chocamos contra el vidrio como polillas creyéndose piedras / guardo todos tus movimientos como postales rotas / ni te imaginas MI amor.

Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down yo le enseñaría a suicidarse sin morirse.

Anoche gastaste todo tu dinero en alcohol y todo eso fue para que yo durmiera a tu lado y soñara con arañas blancas que va pariendo el viento. Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down me gustaría que soñara ese sueño.

Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down le enseñaría a bailar mal y tú le peinarías los cabellos dorados con sus autos de juguete / Tenemos tanta tierra en los ojos / Tenemos tanta sed ahora que todo se nos quema y nos invertimos en lo que nos deja la noche. Sin embargo, mira cómo brillan las lágrimas de alcohol evaporándose rápido como angelitos transparentes.

Si tuviéramos un hijo con síndrome de down no podríamos dejar de amarnos ni aunque muriésemos masacrados por la pobreza.

Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down tú le comprarías una ropa tan linda que yo no podría dejar de llorar y besarte / pero ni te imaginas MI amor / ahora piensas en que el sexo de toda cosa es un infierno sin darte cuenta de que saltan diablos boliviano de tu pecho al mío y el resto me importa un carajo / ahora piensas en nuestro hijo Down / piensas en su nombre de hombre y en la agüita bautismal que regurgitarás sobre su pecho.

Tenemos que dejar de dolernos así como si nos gustara mucho esa sospechosa categorización del amor. Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down no podríamos dejar de amarnos ni aunque muriésemos masacrados por el aburguesamiento.

Mírale la carita a nuestro hijo / se parece tanto a nosotros que nos hemos convertido en Down y somos felices para siempre.

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Entonces, este libro, que sale solo $ 15, debería venderse mucho. Porque en este libro hay mucha violencia, mucha lucidez, mucha energía. Ayer me preguntaban por qué me gustaba tanto este chileno y contestaba que más de un poeta debería aprender a leer en público como lee Pablo Paredes Muñoz. Leer en público tu obra es una forma de "venderte" como autor. Y él lo hace con una autoridad, con una simpleza y contundencia que es realmente admirable. A muchos les parecerá raro. Puede ser. Pero este poema la rompe. Y el primer poema del libro... uf... si no lo vas a comprar, contagiate un poco y leé el primer poema del libro. Tragalo si podés.


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update
- - - - - - - excelente crónica paztiche - - - - - - -
- - - - - - - de una doble jornada letal - - - - - - -

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3 comentarios:

Maru dijo...

sabes que justamente pablo paredes leyó esa poesía para presentar el libro....
que pena te perdiste a una paraguaya que estuvo genial!

diego dijo...

debe estar muy bueno

kill gil dijo...

no es paraguaya , es peruana, bueno, a estas alturas ya es una DIOSA, jeje, saludos d lima!!