miércoles, diciembre 01, 2010

Matar gatitos


Hay gente que mata gatitos para liberar la mala onda que le genera no poder decir lo que piensa. Otros, como se ironiza en American Pshyco, matan linyeras. Algunos organizamos fiestas. Quiero decir, en una época, decía lo que pensaba a través de organizar una fiesta.
Otra vez lo hice viviendo en condiciones paupérrimas (durmiendo en el camarín de un teatro). En esa época, lo que quería decir estaba específicamente orientado hacia mis padres. "Vean, miren de lo que soy capaz". Un rapto de lucidez me quitó de ahí, un tipo muy piola me tiró dos frases, me dio vuelta como una media y me salvó de que se me llenara la cabeza de piojos. Fueron como 6 meses de recomposición emocional a cargo de una de las personas que más amor tiene en su corazón.
Antes iba de putas, también. Era como transferir algo de buena onda hacia alguien y, en el camino, perder un montón de plata, tiempo y salud (porque me agarraba unos pedos tísicos que no podía ni recordar dónde vivía).
Pero esas épocas ya pasaron.
Encontré varias formas de decir lo que pienso y poner el cuerpo, al mismo tiempo. El problema es la coherencia. El mantener la línea, estar al tanto de lo que uno era y honrarlo porque a uno se le llenó la cabeza de mariposas y no las quiere dejar escapar. Pero no siempre se puede porque las mariposas viven re poco y además son demasiado frágiles.

Entonces salgo a la calle.
Y miro, busco.
¿Quién está diciendo cosas al mundo?
Y veo que todos... de mil maneras.

Hace poco hablaba sobre "organizar" con un amigo. Tiene una banda y les rompen el orto con las entradas, con los bares que les cobran fangote de plata o no te cobran nada pero tenés que salir a vender entradas.

salir
a
vender


Y me decía que prefería tocar en lugares donde fuera todo un reverendo bardo. Esas casas con livings gigantes y tres cajas de sonido. Pura desproporción. Lugares en donde a las 3 de la mañana cae la policía, un vecino armado o un inspector municipal merquero que ya viene pelado de buena onda. Decía que eso es mejor que caretearla con lugares donde es imposible cumplir con los requisitos para tocar o donde tocar no te sirve para nada en términos de "vender discos". De esa manera, la adrenalina está puesta en llegar a sonar antes de que el sistema los haga sonar.
-Ah, pero entonces, ¿vos vas a vender discos o a tocar?
-¿Y bocha? ¿Para qué organizás lecturas? ¿Para leer o para vender?
-Son varias cosas a la vez.
-Son varias cosas a la vez.
Creo que también estos eventos sirven para decirle al mundo "yo organizo de esta manera estos recitales, estas lecturas". Porque también creo que ambos (él como músico y yo como mini-editor) podemos hacer presentaciones más caretas, de esas que no sirven para nada más que para figurar ("caretas" sin ser peyorativo, eh, adolescentes abstenerse de comentar, gracias). Por ejemplo, ahora me llega un mail de un lugar que pide "por favor, no cuelgues esta fecha en el Facebook ni en tu blog ni en tu twitter ni nada ¡pero vení!"

Si no lo anuncio en ningún lado, ¿quién va a ir?

Bueno, en principio, vos (tendrían que decirme). Y todos los que reciban el mail. Si los eventos que organizáramos fueran árboles en el bosque, diría que hacemos la convocatoria para que todos vengan al bosque a oír cómo cae. De otra forma, queda "en evidencia" que NO hay árboles. Y lo curioso es que mucha gente no sólo no sabe que hay árboles: ¡algunos hasta desconocen los bosques!

Pregunto, pues, ¿las agendas culturales quedaron obsoletas? ¿Hay que ir a buscar ser invitado? Antes uno podía leer una agenda, ver dónde estaba la pomada y luego asistir o no asistir... sin ningún tipo de contacto ni relación con quien organizaba.
¿Eso cambió?

Eso cambió. En algunos lugares.
En otros se sigue ofreciendo vino gratis (que paga un editor) y empanadas gratis (que paga un editor). También se diseña un flyer sin que nadie ponga un mango para el cráneo que lo piensa, mucho menos para el que va a leer o tocar. Eso sí, muchísima gente asiste porque hay vino y empanadas gratis. ¿Se vende algo? Por ahí sí... por ahí no. Eso no importa. Lo que importa es que a uno, como editor, lo vean capaz de figurar, de estar en "agendas", de tener esa PRESENCIA porque así se construye la imagen de la editorial, la editorial en sí.

¿Así se construye una editorial?
Eso (también) cambió.

...en algunos lugares...


*

2 comentarios:

no soporto a la gente dijo...

Hay una chica que hizo un blog y dejó decenas de comentarios en otros blogs pidiendo que visiten el suyo.
Entre ellos, en este, o en otro de los blogs que manejás, y le escribiste “...a quién andarás buscando vos...”.
No sé a quién busca ella, con esa casi inocencia atrapante, escribiendo un blog en 2010 como si fuera 2004; escribiendo a los 37 que dice tener como si tuviera 23.
Pero en un punto todos los que tenemos un blog, y sobre todo blogs que están fuera del terreno de la discusión política, buscamos a alguien que nos mire, que nos vea, y que nos considere.
Una vieja canción de Don Cornelio (ey, todas las canciones de Cornelio son viejas, todas tienen más de 20 años!) dice “quiero que me mires a mí”.
Una forma de decir algo poniendo el cuerpo, un poco oblicuamente, tal vez. Pero, mierda, cada uno lo pone en la medida de sus posibilidades.

Funes dijo...

está bueno eso que decís
de
"en la medida de sus posibilidades"

gracias por pasar, amichi