martes, septiembre 16, 2008

No vengas acá

andá para allá
salió la número 34

Diego Cousido no me preguntó
ni tampoco le contesté
la encuesta que coordinó
para el número 34 de El Interpretador



1. ¿Vive usted de la literatura? ¿Qué lugar ocupa en su modo de ganarse la vida? ¿Qué otros trabajos hace o ha hecho?

No vivo de la literatura. Si bien el proyecto de la Editorial Funesiana rinde sus dividendos, alcanza y apenas sobra para volver a editar otros libros. No se pierde plata pero tampoco se gana. Trabajo en una librería, como empleado, cumpliendo un horario diurno que compite cabeza a cabeza con los encuentros literarios que son por la noche.
Trabajé de canillita, cadete, administrativo, remisero, actor, delivery voy! y productor radial. Creo que el mejor trabajo que tuve lo estoy haciendo ahora y consiste en difundir eventos culturales. Nadie paga nada pero las satisfacciones que me da no tiene precio. Para todo lo demás...

2. Si tuviera que comparar el trabajo de escritura con otro oficio ¿con cuál sería y por qué?
No sé por qué haría eso, Diego. Ya suficiente trabajo me parece escribir como para compararlo con otro oficio. Cada cosa tiene su misterio y descubrirlo lleva años. Creo que en ese sentido lo puedo comprar con la actuación, del cual me siento un poco más cerca. Trabajar en literatura, convertirte en escritor, o trabajar en teatro o cine y convertirte en actor, lleva años. Pero años de doce meses cada uno; y no años "de la boca para afuera". La paciencia que se necesita para ambos oficios creo que no se compara con otras cosas. Cada etapa de tu vida, la que pelás todos los días, le agrega algo a tu oficio. En la actuación, hasta que no te rompen el corazón, no te podés poner las pilas con una escena dramática (y no hablo de una escena en la que tu novia te deja, hablo de simular que estás devastado por la muerte de tu padre o el conflicto de traicionar a tu amigo por el futuro de tus hijos).
No es algo tan strassbergiano pero hay vivencias que se deben experimentar y otras que se pueden recontruír artificialmente. De todas formas, ambos requieren un nivel de sensibilidad superior y eso se consigue con muchísimo aprendizaje y práctica-práctica-práctica.
En una época en la que los jóvenes tienen la palabra y a los viejos se los tira en el Congreso a que se mueran encadenados con una pancarta en la mano, transmitir que la paciencia y la sabiduría de un oficio se adquiere con el tiempo y el paso de los años, se complica. Creo que en ese sentido, la actuación sería el otro oficio a comparar con la escritura.

3. ¿Cómo trabaja su escritura? ¿Cuánto tiempo le dedica? ¿Lee alguien sus textos antes de publicarlos? ¿Escribe de manera regular? ¿Lee a otros autores en los períodos en que está escribiendo?
Trabajo bastante lo que escribo. Hace un año modifiqué un poco mi manera de escribir. Pero hasta hace un año hacía dos borradores a mano, los pasaba a la compu, los dejaba macerar dos días y después los volvía a corregir y revisar. En ese momento podía decir que los podía ver alguien. El 95% de las veces, el "alguien" es Lunita. Le quemo la gorra y no siempre está bueno porque entendemos las cosas de manera distinta. De todas maneras, estoy pensando en aumentar el porcentaje porque me da celos que tenga una ocupación tan intensa y que no sea literaria.
Ahora no trabajo tanto como hace un año. Escribo directo en la compu. Y los reviso de ahí. Releo y releo y borro y reemplazo. Le dedico 6 horas por día, más o menos. Además, me obligo a llevar un diario personal. No necesariamente cuento lo que pasó en el día, sino que anoto ideas, frases y demás. Es como una agenda de esas que tienen una hoja por día. Hay días que no llego a completar pero otros no me alcanza el espacio para lo que anoto. Tengo 1 por año hace 5. Y si no escribo en mi agenda, escribo en el blog. Y si no escribo en el blog, escribo para otro blog. Y si no escribo para otro blog trato de dibujar. No tengo tiempos muertos, casi. La contemplación no es lo mío aunque a veces, como algunos hacen cura de sueño y duermen 24 hs seguidas, yo miro el paisaje o escucho los pajaritos abrazado a mi novia durante 24 hs solo para descansar un poco del stress mental que me genera esta vida de mierda.
Leo todo lo que puedo. Diarios, blogs, revistas, libros. Para eso nunca sobra tiempo. Siempre leo, siempre escribo así que está todo muy embadurnado de signos. Me gusta copiar ideas o imágenes del teatro o el cine. Veo 4 películas por semana o voy al teatro una vez a la semana (está carísimo ahora). De ahí se come muchísimo, se deglute, se elabora y se escupe con la forma de tus dientes; a veces vomitás, pero eso si no te sabés controlar.


2 comentarios:

martín m. dijo...

(funes te felicito por tus dibujines, lo digo acá porque allá no se puede)

un abrazo.-

Funes dijo...

Gracias, viejo.

(¡que no se corte en bs as!)