martes, julio 28, 2009

¿Un clavo saca otro clavo?

Walter Lezcano
hace un emotivo
racconto


El inesperado mes libre me puso introspectivo. Trato de no acostumbrarme a las cosas, que esto que hago no sea un oficio sino mi forma de habitar el mundo. No funcionar con piloto automático. Y una de las maneras que tengo de hacer un mejor laburo es zambullirme en los libros cada vez que puedo. Para tener un sueldo decente que me permita pagar el alquiler de casa y tener algo sobre el plato cada noche tengo que cargarme la mochila de horas, ir de un colegio a otro, agarrar lo que haya. Y eso dificulta el plan de mantener una formación constante, progresiva. Falta tiempo para hacerlo. Así que de golpe tuve una cantidad de horas por delante, guardado en casa, lo cual me puso alegre ya que por fin iba a poder lanzarme sobre algunos textos a los que les tenía ganas desde hace rato. Me esperaban apilados en el piso, al lado de la cama. Ese era un buen plan. Darle y darle a las páginas, pensar en ellas e intentar descifrarlas y desmantelarlas para descubrir sus mecanismos, sus herramientas. Seguir aprendiendo a leer; algo que no termina nunca. Y como tengo un problemita con las cosas que se terminan, me encanta. Esa era la idea. Pero apareció Funes.


3 comentarios:

AEZ dijo...

Qué bueno. Pero qué bueno, boludo. Si este tipo de cosas no te ponen un turbo en el ojete cuando estás bajón, no se me ocurre qué.

Me alegró la tarde, esto.

Anónimo dijo...

Muy interesante lo de la Editorial, justamente ayer leí algo sobre el libro Autogol en esta página
http://lomioesamateur.wordpress.com/2009/07/26/orden-del-dia-75/

Cecilia

Funes dijo...

AEZ, totalmente de acuerdo. Me sorprendió, porque no lo vi venir. Gracias, querido. Se te abraza como siempre.

Cecilia, muchas gracias. Lo hemos incorporado a nuestro blog como un hermoso piropo.

Saludos