miércoles, abril 14, 2010

Prejurado

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Hace un tiempo se me acercó Daniel Molina y me preguntó si quería ser prejurado de un concurso de cuentos a realizarse en el Purgatorio. Al toque le dije que sí. No tanto por la aventura de leer casi sesenta cuentos sin que me paguen un mango, claro está, sino más bien por la fascinación que me causó saber que Daniel Molina conociera mi inquietud con respecto a las letras y me pidiera semejante misión, muchas veces vapuleada por amigos que han sido prejurado de concursos de novelas por dos mangos con cincuenta.
También dije que sí porque me cuesta decir que no; esa es otra realidad.
Esto habrá sido en julio del año 2009. O antes, tal vez.
Hasta octubre, noviembre, de ese año, no me enteré de nada. Nadie se me acercó ni nada por el estilo. Navegando la página del Purgatorio me enteré de la convocatoria. Al tiempo, en la oficina de prensa, anotaron mi mail y me mandaron la convocatoria que colgué en este mismo blog.
Para diciembre '09 ya tenía en casa una caja de cartón de 80 por 60 cm que contenía cerca de treinta cuentos de distintos autores que buscaban ganar el premio Nuevos Narradores.
Durante enero leí la mitad de los cuentos. En febrero leí la otra mitad.
La idea, como prejurado, era filtrar los cuentos que de ninguna manera podían concursar. La verdad es la siguiente: fue una mierda. Tener ese poder no estuvo bueno para nada. No lo supe manejar.
Una de las indicaciones que me dieron al momento de darme la Caja de Pandora fue que debía elegir 10 cuentos de los cuales había que hacer un resumen, una pequeña reseña y a cada uno de ellos puntuarlos. Como me daba culpa filtrar sólo 10 de 60 me pareció justo hacer una devolución de todos los cuentos. Les iba a mandar una pequeña devolución y reseña de los 60 cuentos. ¿Quién era yo para eliminar de un concurso un cuento sin una explicación, como mínimo?
Después me enteré: eso no se hace. Hay que elegir 10, completar la papeleta y chau pinela. Nada de mariconadas ni qué chotos.
Pero yo no me animé. La culpa pudo más y me dispuse a comentar todos los cuentos, haciendo el esfuerzo de tiempo y lucidez que me requería cada uno para explicar por qué iba entre esos 10 o por qué iba a quedar entre los otros 20 que no leerían los miembros del jurado.

Y con el correr de este pequeño ejercicio me di cuenta de que valía la pena cada segundo "perdido", cada esfuerzo por entender frases, párrafos y hasta nombres de personajes para escribir esa devolución. Porque realmente había unos cuentos que estaban escritos con el dedo gordo del pie. Otros cuentos que me hicieron gritar: pero escuchame pelotudo, ¿por qué no resolvés tus asuntos con el psicólogo y después te ponés a escribir? Otros que me maravillaron y generaron una envidia increíble. Y lo típico: el irrefrenable deseo de mandar el concurso al carajo y averiguar quién era ese pseudónimo que escribía tan bien. Pude contenerme. Además, hubiera sido un papelón importante devolver los sobres de los datos abiertos.

Todos los días se aprende algo nuevo, dicen. Yo aprendía algo nuevo con cada cuento. Qué hacer, qué no hacer. Leí recursos que ya conocía pero no manejaba, otros recursos que manejaba pero ya había abandonado (lo que me generaba una hermosa sensación de nostalgia) y también recursos que no conocía. Volteretas discursivas, piruetas lingüisticas fabulosas o sutiles. De todo.

Hoy recomiendo que cualquiera lea. Que acepte ser prejurado de un concurso. Que acepte leer, abrirse a otras experiencias. Como decía la Maga anoche, "él o ella no está tratando de que lo entiendas; él o ella está tratando de que observes la forma como ve las cosas. Y puede ser una forma de percibir la realidad, la literatura, totalmente caótica".

Escena
Del Potro le revienta el ojete a Federer en una de las finales más emocionantes del US Open de EEUU. Del Potro, con apenas 20 pendejos años le abre el toor al amigo Roger y despacito despacito rompe una racha demoledora del suizo y se transforma en uno de los tenistas más importantes después de Guillermo "yo insisto en decir soy el número 1 porque no sé escribir el número 2" Vilas. Termina el partido, Juan Martín apenas puede respirar y hablar, no caza un fúlbo de lo que está pasando, le ponen una cámara que apenas si puede esquivar esa enorme y talentosa nariz y le preguntan "¿Qué se siente, Juan Martín?" (Convengamos: estudiar periodismo deportivo para hacer esas preguntas... hay que tener desprecio por la humanidad para fomentar esa carrera, eh). Decía, Juan Martín fascinado, en una montaña rusa de emociones, contesta a este boludo que, aunque parezca mentira, desayuna bien todos los días, y dice:
-Una emoción tremenda. La verdad que no sabría qué decirte. Hay que vivirlo para sentir lo que siento.

Pausa

¿"Hay que vivirlo", guachohijodeputa? ¿¡Vos estás loco!? Tres argentinos en la historia del tenis vivieron lo que vivís vos y me decís que yo tengo que ganar el US Open para saber qué se siente, guacho: ¡decime algo más! ¡Contame algo!

Pausa

Pero qué le voy a pedir si le tengo que agradecer. Que me haya tenido al palo como cuatro horas y seis minutos con un peludo 3-6 7-6 4-6 7-6 y 6-2 hace que lo quiera más. Que lo admire, que lo quiera matar a gritos: ¡Argentina! ¡Argentina! ¡Argentina!
Fin de la escena


Yo no soy Del Potro. Pero siempre me da la sensación de que todo lo que hago es heroico. Que todo el esfuerzo que pongo es porque estoy jugando un Mundial y quiero salir campeón, aunque a veces quede en el puesto 28. A todo le pongo una onda desmedida. A todo. A veces mi novia lo agradece con la lengua afuera. Otras veces quedo como Benjamin Compson. Pero qué hacer... acepto quién soy a pesar de mí mismo.
Entonces me pareció que les tenía que contar qué se sintió leer esos cuentos. Y bueno, hete aquí este largo post. Pero además podía chusmearles qué mandé al jurado, las famosas devoluciones. Lamentablemente no pude enterarme quién era quién, no pude abrir un sólo sobre y, salvo los que ganaron que están en la página principal del Purgatorio, no tengo idea del nombre de los verdaderos autores. Sí de los títulos de los cuentos y los pseudónimos. La puntuación que elegí es con estrellitas. Excelente es cinco estrellitas.
Así que a partir de hoy voy a colgar esos resúmenes, esas reseñas, explicaciones.
Va un fragmento representativo del cuento, la devolución y luego las estrellitas. O lo que Blogger me deje poner, pero entienden.


Espero lo puedan aprovechar como lo aproveché yo.
Cualquier tipo de debate, se dejan un comment.



*

16 comentarios:

Funes dijo...

Además, hubiera sido un papelón importante devolver los sobres de los datos abiertos.
Además, HABRIA sido un papelón importante devolver los sobres de los datos abiertos.

Funes dijo...

Un anónimo marcó esta errata. Lo puso en otro post y ahora está acá, como corresponde.

Gracias, anónimo.
Salú

Anónimo dijo...

Por qué no lo corregiste en el post? Sigue diciendo HUBIERA...

Funes dijo...

Porque no sé si es la primera vez que pasás por acá pero en mi blog siempre hice o hubiere hecho lo que se me canta el choto y no tanto lo que es correcto.
De todas formas, se me ocurre que cuando aprenda el código html para "tachar" dejo mi frase tachada y al lado tu corrección.

Salú, anín.

Anónimo dijo...

Y un tipo con esos conceptos es prejurado de un concurso literario????

Funes dijo...

Jajajajajajajaja.

Anónimo dijo...

Soy otro anonimo que el que te corrigio.
Pero veo que primero le agradeciste y despues lo mandaste a freir churros.
En qué quedamos?
Ah, y de qué te reís?
Molina lee esto?

Funes dijo...

No lo mandé a freír churros. Le dije que hago lo que quiero: eso para vos es mandar a freír churros.
¿En qué quedamos? ¿Querés que nos veamos? No entiendo.
Me Río de Janeiro.
Molina, ¿qué Molina?

Funes dijo...

Me parece que exageré. Ahí está arreglado.

BAT SHEVA dijo...

Qué está arreglado? Sigue estando el HUBIERA... Uf!

Funes dijo...

Eh, pero qué son? ¿La policía de las erratas? ¿Y empiezan justo por este blog habiendo tantos más roñosos que el mío?
Relajense, muchachos, lean tranquilos, abajo, donde dice links de pelis, también hay otros links para que se relajen.

Y si en este blog no se hace lo que ustedes quieren, vayan a otro blog, nadie acá se va a enojar. Es más, ni siquiera los conozco, queridxs.

Saludos

Che Pereyra dijo...

Touché de Funes, carajo!!

Dario Formatear dijo...

Che loco, esta bien que seas un heroe o lo que vos quieras pero debrias haber avisado vas a subir los cuentos a tu blog... no digo pedir permiso (no, para nada) sino avisar "ey mira no me importa lo que digas voy a subir tu cuento a mi blog por que me pase todo enero leyendo textos basura y tengo el derecho".
Tenelo en cuenta: cuando me elijan jurado del concurso Pindonga 2020 y tenga un cuento tuyo escrito en una caja de pizza por no tener donde escribir a los 40 o 50 o 60 años y seguir intentando ser el super escritor del mileño entonces me comprometo a mandarte un mail diciendo "mira, vos dijiste que lo que escribi yo en el 2009 fue una mierda. Ahora te digo chupamela puto, ahora yo subo tu cuento a mi blog y digo lo que quiera, ahora yo tengo el poder".
Con cariño.

Funes dijo...

Primero, tranquilizate, que es una opinión. Y no está todo el cuento colgado, es un fragmento. Nadie más que yo (o aquellos que lo han leído) puede dar una opinión. Podrías convocar alguien a que haga una "defensa" de tu texto para que explique cosas que por ahí se me escaparon a mí.

Segundo, podría haber avisado si me hubiera quedado con los datos reales de los autores, los hubiera visto, pero no, no pude, no me los dejaron ver.

Tercero, es responsabilidad, o no, del Jurado mandarte un aviso; no mío.

Cuarto, no mando cuentos a concursos. No me creo mejor ni peor escritor por eso. Tardo mucho en escribir mis cosas (nunca llego con las fechas) y no tengo plata para hacer copias y todos esos requisitos imposibles que pide la mayoría de los concursos. Es más, creo que probé una sola vez, el Lebenshon y porque eran 5 lucardas y perdí por paliza. Me hubiera gustado que me digan por qué.

Quinto, además, sólo si fueras "jurado" de un concurso podrías saber que es mío. Tendría que poner un seudónimo, no mi nombre real.
O sea, cuando leí y escribí las pequeñas reseñas lo hice sin ningún compromiso.
Y te digo más, es probable que alguno de los cuentos que leí sean de amigos o conocidos. ¿Y qué? Van a salir los treinta comentarios que hice.

Sexto, tranquilizate que lo que escribiste a mí me pareció que no estaba bien. Por ahí a otro le parece que sí. Reconoceme que tenés errores, man... porque sino, no se puede charlar con vos que sos un genio. Si te dicen "qué garcha, che, me aburrió" o algo así, tenés que tener el toupé para saber que a ese tipo no le va a gustar. Pero podés esperar que a otros les guste. Quiero decir; lo tenés que mover. Si te envenenás por una opinión, cuando publiques vas a sufrir una úlcera infernal. O peor, todos van a decir "sí, sí, qué lindo" y nada más.

Séptimo, ¿sabías que había prejurado en ese concurso? ¿Qué opinás de que haya prejurado en concursos? Vos podrás ser jurado en Pindonga 2020 pero yo no fui "jurado"; fui "prejurado". ¿Sabés lo que significa eso? Para mí fue la primera vez. No sé si será así con todos los prejurados.

Octavo y una última cosa: esto es un blog que miran 50 personas por día. No es nada ese número. Pero nada. Yo no soy nadie; sabelo. Y vos entraste acá porque a alguien le pareció que tu cuento estaba bueno, te dijo "fijate, funes lo puso en su blog" y entraste... o sea, ni sabías que esto acá existía así que no te me hagás la víctima, campeón.

Abrazo de gol, espero que puedas meter Bor Boro Bordoso en algún lado.

Funes

Dario Formatear dijo...

Yeah baby, disculpa si salio con violencia pero salio con violencia. Bah no, retiro las disculpas.
Atento: en ningun momento te recrimine que no te guste eh? Lo que si te recrimino (bueno, ahora me entero todo eso de que no tenes los mails de los autores) es que no les digas que vas a subir una critica... ademas tal vez puede servirles a cualquiera de los que escribio leer lo que vos decis. Eso.
Victima las pelotas. Nunca me puse en victima y me vino bien que subas el texto a tu blog. Es verdad.
Un abrazo.

Dario Formatear dijo...

Ah y para tirar un onda y no quede tan rabioso
Aguante tu blog y aguante que te dediques tanto a escribir.
Eso.